Joan Laporta presentó este lunes su renuncia al cargo de presidente del Barcelona FC con el objetivo de competir en las elecciones convocadas para el próximo 15 de marzo. La dimisión fue formalizada durante la reunión ordinaria de la Junta Directiva, en la que el club anunció oficialmente el llamado a comicios, según informó la entidad azulgrana a través de un comunicado.
Con la salida de Laporta, el mando del club quedó en manos de Rafael Yuste, hasta ahora vicepresidente primero y hombre de máxima confianza del dirigente, quien asumirá la presidencia de manera interina hasta el 1 de julio, fecha en la que tomará posesión el nuevo presidente elegido por los socios.
Yuste, amigo personal de Laporta desde la infancia, cuando ambos cursaban estudios en el colegio Los Maristas, tendrá la misión de garantizar la gestión ordinaria del Barcelona durante los próximos cinco meses. Educado, discreto y de trato afable, el socio número 9.977 fue uno de los pilares del actual mandato y responsable del área deportiva, función que ya había desempeñado entre 2008 y 2010, en el tramo final del primer ciclo de Laporta al frente del club.
Durante este período transitorio, Yuste estará acompañado por Josep Cubells, quien ocupará los cargos de vicepresidente y secretario; Alfons Castro como tesorero; y los directivos Josep Ignasi Macià, Àngel Riudalbas, Joan Solé y Sisco Pujol. Los otros nueve miembros de la Junta Directiva, junto al propio Laporta, también presentaron su renuncia este lunes.
Si bien Yuste no integró la junta directiva que ganó las elecciones de 2003, se sumó al proyecto en 2005, en medio de la primera gran crisis institucional del laportismo, tras la salida de Sandro Rosell, Josep Maria Bartomeu y otros directivos. Más adelante, formó parte del equipo de campaña de Laporta en 2015, cuando el intento de regreso a la presidencia fracasó frente a la contundente victoria de Bartomeu, y volvió a acompañarlo en 2021, en las elecciones que devolvieron a Laporta al poder tras imponerse con claridad a Víctor Font.
Desde entonces, Yuste se mantuvo leal al presidente, aunque su posición interna se vio debilitada luego de la destitución de Xavi Hernández como director técnico al cierre de la temporada 2023-24. Amigo personal del exfutbolista, Yuste había defendido su continuidad y, tras ese episodio, incluso llegó a evaluar una oferta para convertirse en director general del Al-Nassr, el club saudí donde juega Cristiano Ronaldo.