Como estilo de vida y una pasión sin límites. Martina Domínguez (21) es riojana, pero desde hace un par de años se encuentra viviendo en San Juan. Es uno de los pilares del Jockey Club y sueña con llegar a lo más alto del rugby. Quiere romper con la barrera de los estereotipos y sueña con que el deporte se convierta popular en las mujeres. De mañana trabaja de secretaria y por las tardes, se viste de gala para el scrum.
Su nombre es Martina, pero dentro de la cancha la conocen como 'India'. Es oriunda de La Rioja, pero hace un par de años que se encuentra residiendo en la provincia. Su familia es pequeña, pero suficientemente grande para haberle marcado el camino del rugby. Su padre fue jugador y el legado viene de ahí...
"Mi papá jugaba cuando era joven, pero después abandonó por sus estudios. Yo fui la única que quedó con el bichito de rugby. Este deporte tiene mucho sentido de pertenencia, grupo, apoyo y la constante sensación de poder superarte. Todo trabajo en la semana es un trabajo de superación personal", confesó Martina, jugadora del Jockey club San Juan a Tiempo.
Antes de darse cuenta que su cable a tierra estaba dentro del rugby, la jugadora pasó por varios deportes como el vóley, el patín carrera e incluso por el CrossFit. "Nunca me sentía parte o totalmente cómoda. Lo hacía un tiempo y después dejaba".
El deporte de la guinda, es de alto contacto y a pesar de los temores de sus cercanos, Martina contó que nunca lo pensó así: "No me planteé el hecho de decir que era un deporte de alto contacto, propenso a las lesiones, nunca lo hice, por eso nunca existió la duda al elegirlo. En mi entorno, sí. Mi papá ya sabe lo que es jugarlo, pero siempre me apoyaron incondicionalmente y me acompañan en cada fin de semana de juego".
'India', como la apodan dentro de la cancha, es uno de los pilares del equipo, y su función es ir a los scrum, a los line y a las fijas. "Soy bastante temperamental para jugar, y me dejo llevar mucho por mis emociones".
"Mi sueño en el rugby no es llegar a una selección mayor, pero sí hacer que esto crezca. Que el femenino crezca, que sería hermoso. Estamos pasando por un momento en el que hay pocas jugadoras, poca competencia y queremos que se animen a jugar. Desde nenas a grandes, no hay impedimento en la edad", confesó.
Cualquiera puede jugar cuando hay ganas de aprender y divertirse Cualquiera puede jugar cuando hay ganas de aprender y divertirse
Sobre qué cómo vive este deporte y cómo lo siente en su rutina, manifestó: "El rugby para mí es mi lugar seguro, es dónde más me siento cómoda. Es ir y mejorar, aprender algo nuevo. Es pasar una hora y media con mis compañeras, reírme. Es dónde elijo estar y dónde quiero estar siempre. Estoy muy feliz de hacer este deporte y espero poder contagiárselo a las chicas que vengan".
"El rugby es mi lugar seguro, mi lugar de ser", cerró.