PSG sigue su marcha. Sin ser necesariamente el equipo avasallante que era en los primeros partidos de la temporada, pero haciendo lo necesario para mantener su registro casi perfecto en Ligue 1. La víctima hoy fue Brest, que lo puso en algunas ocasiones contra las cuerdas, pero el resultado fue destrabado por un momento de brillantez de Lionel Messi y Neymar, que sentenciaron el 1-0.
Antes incluso de la apertura del marcador, a los 29 minutos, Messi ya había demostrado lo que le puede dar al equipo a partir de varias pelotas muy bien puestas desde los tres cuartos, encontrando a Neymar, Mbappé o el carrilero izquierdo Juan Bernat. De hecho, en una jugada muy similar sobre el final de la primera parte el francés pudo marcar un segundo gol, pero partió en offside y fue invalidado.
El segundo tiempo empezó con los locales decididos a aumentar la diferencia, y Messi estuvo muy cerca de hacerlo con un cabezazo en el área chica, pero como ya es costumbre en su estadía en París, el palo se lo negó. Casi inmediatamente después, la dinámica cambiaría por completo gracias a un contencioso penal que cometió Presnel Kimpembe sobre Noah Fadiga. No obstante, Islam Slimani no ejecutó bien y Gianluigi Donnarumma salvó su intento, pero PSG nunca volvió a estar cómodo en el partido, con varios acercamientos de la visita. De todos modos, los locales aguantaron lo suficiente para sellar el triunfo y volver a la punta del campeonato.