El último recorrido de Rodrigo “Potro” Silva no fue en competencia, pero sí rodeado de lo que más amaba: bicicletas. En una escena cargada de simbolismo y emoción, decenas de ciclistas formaron un pasillo para despedir al joven de 22 años, en un adiós que conmovió a toda la comunidad.
La despedida estuvo marcada por una multitudinaria caravana que acompañó el cortejo fúnebre desde la sala velatoria hasta el cementerio municipal. Familiares, amigos, compañeros y referentes del ciclismo se sumaron a un homenaje tan doloroso como significativo.
Silva, quien supo vestir la camiseta del equipo del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) de San Juan, dejó una huella profunda en cada lugar donde compitió. Por eso, el impacto de su muerte se sintió con fuerza tanto en San Juan como en Catamarca, su tierra natal, donde una gran cantidad de ciclistas se acercó a darle el último adiós en la sala velatoria de calle Buenos Aires.
El clima fue de tristeza absoluta. Lágrimas, abrazos y aplausos acompañaron cada momento de la despedida, reflejando el cariño que el “Potro” supo ganarse dentro y fuera del pelotón.
El accidente
El joven falleció en la madrugada del lunes en un accidente de tránsito ocurrido en la avenida Fuerza Aérea, en la provincia de Córdoba, donde se encontraba viviendo por motivos laborales. En el mismo siniestro también perdió la vida Máximo Cornejo, otro ciclista oriundo de esa provincia.
En paralelo, el equipo sanjuanino del SEP lo despidió con un sentido video en redes sociales bajo la frase “Siempre en nuestra memoria”, con imágenes de sus mejores momentos arriba de la bicicleta, entrenamientos y competencias que reflejan su talento y entrega.
Hasta el año pasado, Silva había desarrollado su carrera en San Juan, donde era considerado una de las grandes promesas del ciclismo. Su partida deja un vacío enorme, pero también un legado que seguirá presente en cada camino recorrido.