El bicampeonato de la Copa América para la Selección Argentina se festeja. Y cómo se festeja. En el hotel de concentración en la zona de Coral Gables, en Miami, resuenan los gritos y los cantos, al igual que pasó en el campo de juego del estadio Hard Rock, un rato después que Lionel Messi tuvo un gesto de capitán al convocar a Ángel Di María y Nicolás Otamendi para levantar el trofeo. También en el vestuario. Hubo una cena suculenta con un plato bien argentino, un calambre de Lionel Scaloni en la ronda de saltos y un bailecito para la posteridad de Alejandro Garnacho, en su primer torneo con la Albiceleste.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/lasamirasoledad/status/1812741110315339944&partner=&hide_thread=false
La Selección, al igual que ocurrió en el estadio Lusail después de conquistar el Mundial de Qatar, tuvo un momento para sus fotos y abrazos con las familias, que invadieron el césped para buscar a los campeones. Por ahí pasaron los flashes para retratar a Fideo Di María con sus hijas y su mujer Jorgelina Cardoso, a Rodrigo De Paul con sus dos pequeños, a Messi con su esposa Antonela Roccuzzo, Thiago, Mateo y Ciro, más papá Jorge y mamá Celia y el resto de los acompañantes de siempre.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/sxseils/status/1812735717686083942&partner=&hide_thread=false
Hubo un par de momentos risueños en ese lugar. Primero Marito De Stéfano se llevó el trofeo de la Copa América corriendo para el vestuario, Scaloni sufrió un calambre en el gemelo cuando estaba saltando en ronda con toda la delegación y Nico González, uno de los que cambió el partido con su ingreso, tuvo que explicarle a un Policía que quería sacarse más fotos con su familia, mientras estaba tirado en el césped. "Esperá que estoy re cansado, ¿no viste lo que corrí?", le dijo según pudo escuchar uno de los enviados de Clarín.
Ese pedido de las fuerzas de seguridad terminó llegando y los futbolistas se metieron en los bastidores, no sin antes llevarse un trozo de las redes de los arcos, en otro ritual que había ocurrido en Doha. Había mucha cerveza en el vestuario de la Selección, mezclado con fernet y cola que se armó en las cantimploras azules que un rato antes habían servido para hidratar ante el agobiante calor que hizo durante la final ante Colombia.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/AFAestudio/status/1812752940173549713&partner=&hide_thread=false
Muchos de los jugadores ni siquiera se habían bañado en ese momento y hasta se paseaban con la ropa de juego (incluso las medias todavía colocadas) por los pasillos del hotel. Mientras tanto, la utilería ya empezaba a embalarse, porque el chárter estaba programado para las 6:00, aunque finalmente se retrasó.
No estaba previsto que se suban demasiados jugadores a ese avión. Dentro de ese grupo que permanecerá en Miami está el capitán Lionel Messi, que deberá realizarse estudios para saber el grado de lesión en el tobillo derecho que lo obligó a dejar a la cancha apenas iniciado el segundo tiempo y provocó un llanto desconsolado en el banco de suplentes.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/sudanalytics_/status/1812737784299282941&partner=&hide_thread=false
La mayoría aprovechará su estadía en Estados Unidos para empezar sus vacaciones junto a la familia que lo acompañó durante todo el torneo. Fue otra noche épica, para el recuerdo, y un festejo a la altura de un título sufrido y soñado.