miércoles 12 de junio 2024

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Imágenes inéditas

A 48 años de la muerte de Ringo Bonavena: el día que protagonizó la pelea más taquillera junto a un sanjuanino

Un poco más de 26.000 espectadores pagaron para ver el combate por el título argentino de los pesados. Dos personalidades diferentes, una foto que terminó en tapa del Gráfico y el detrás de escena de una pelea épica.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Hace 60 años, en el escenario del estadio Luna Park, se disputó la pelea más taquillera -hasta el día de hoy- del boxeo argentino. De un lado estaba Oscar Natalio Bonavena, quien por entonces no era un ídolo popular y cuya personalidad era más resistida que respetada, al punto que muchos aficionados asistieron a la noche de la pelea para verlo morder la lona. Del otro lado estaba Gregorio Peralta, sanjuanino de pura cepa, un tipo muy querido, y más aún cuando se bancó como un campeón todas aquellas provocaciones previas que había recibido por parte de su adversario. Ambos se vieron las caras en los pesos pesados, en una pelea histórica de la que fueron testigos un poco más de 26.000 espectadores.

sdfsf.jpg

Según relató Cherquis Bialo en Infobae, aquella pelea paralizó al país. Fue el día en que el Luna Park batió un récord de público jamás superado con una recaudación de 13 millones de pesos de la época, equivalentes a 55.000 dólares, aunque en realidad se calculó que eran casi 30.000 las personas que se hallaban apiñadas en el estadio, más otras 5.000 que al no poder ingresar siguieron la pelea con sus radios portátiles en las inmediaciones de Corrientes y Bouchard.

Oscar "Ringo" Bonavena y Gregorio "Goyo" Peralta configuraban en la época un significante diferente al de dos boxeadores en pugna por una corona nacional, la de los peso pesados que en éste caso exponía Goyo. Bonavena y Peralta resultaban asimétricos, diferentes en todo: desde los estilos y los comportamientos sociales hasta en las ideas políticas de cada cual. Bonavena era peleador; Peralta boxeador.

Bonavena tenía 22 años, era histriónico, osado, transgresor: "Que lleve la cédula por que después de la pelea no lo va a reconocer ni la madre", decía. Peralta tenía 30 años, era discreto, recatado, respetuoso: "Hablaremos sobre el ring, estoy muy bien preparado para hacer una buena pelea", repetía.

Bonavena quiso subir al ring con una inscripción en su bata que rezaba: "Las Malvinas son Argentinas" . Peralta hizo esfuerzos para llevar en la espalda de su "robe de chambre": "Perón Vuelve" o "Viva Perón".

Bonavena y Peralta fueron impedidos de tales aspiraciones por el empresario Tito Lectoure quien tenía como invitados a varios militares de su amistad, entre quienes se destacaba el Comandante en Jefe del Ejercito, general Juan Carlos Onganía –luego Presidente de Facto– con reserva de una butaca en la segunda fila.

Bonavena no se privó de aludir a la condición de peronista de Goyo en sus entrevistas pero los periodistas preferían no ahondar en tal aspecto. Peralta era advertido por el cronista circunstancial "que preferentemente no hablara de política en los reportajes previos". Esa grieta llegó el ring y estuvo presente en todo el panorama que rodeó al match.

El esperado combate fue reflejado obviamente por la revista El Gráfico (edición 2396). En tal oportunidad escribí entre otras cosas: "… Nadie dudó del triunfo de Bonavena. Fue amplio, legítimo, bien fundamentado. Publicidad y ruido terminaron a las 23.27 cuando el Luna se llenó de "Dale Goyo", cuando más de 25.000 personas exigieron la verdad del pleito…"

pelea.jpg

"… Bonavena denunció con su mirada la intención de un esquema que habría de prolongarse los doce rounds: trabajar sin ansiedad, pensando. No impuso de arranque el ritmo demoledor esperado. No fue en procura de la definición, como contra Rodolfo Díaz. Salió a cumplir un plan. Claro, fácilmente advertible: entrar y salir con cautela, esperar el KO. Trabajar para el KO. Peralta se desorientó ante el planteo. Esperó el desborde para especular con un cansancio que nunca llegó. Y no pudo solucionar el problema…"

"… La pelea se definió en el quinto round, cuando el público comenzaba a impacientarse, cuando el aliento a Peralta se silenció, cuando Bonavena daba imagen de seriedad. Iban 1 minuto y 58 segundos, el cross de izquierda en contra llegó a la barbilla del campeón después de un amarre del propio Peralta. Sus piernas se resignaron y cayó bruscamente. Los ojos se clavaron el rincón de Bouchard y Lavalle. La voz del referí Victor Avendaño resultó débil ante el griterío. La cuenta de 4 segundos en el piso y los otros 4 por reglamento definían el desarrollo del combate. Pero a partir de ese momento aparecía otra virtud en el vencedor: obedecimiento a su plan, continuidad de la obra pergeñada por sus técnicos Juan y Baustista Rago. No fue en procura del golpe final ni aumentó el ritmo; esperó, esperó siempre, madurando el triunfo del que se sentía seguro desde muchos meses antes a la concertación del match…"

"… A partir del sexto apareció el otro Peralta: el guapo. La caída desobedeció a la lógica. Agrandó su figura. Cuando el boxeador estaba "borrado" surgió el hombre, el campeón. El otro Peralta recibió dos manos vigorosas en el sexto y séptimo rounds. Fueron dos cross de izquierda que lo paralizaron. Que lo obligaron a neutralizaciones desesperadas. Que incluso volvieron a hacerle perder la estabilidad. ¿Caer otra vez? No. Peralta solo cae ante lo inevitable… Solo él pudo soportar el directo de derecha y ese nuevo cruce de izquierda del noveno capitulo. Solo él podría aguantar el castigo continuado de los dos últimos asaltos. ¿Caer otra vez?, nunca; por el contrario el minuto final de la décima vuelta en la que se impuso obligó a repetir el "¡Dale Goyo!" desde las populares…". Ahora regresaremos a la evocación de hoy, 54 años después…

Tras el triunfo por la decisión unánime de los tres jueces, Ringo levantó los brazos y cuando Peralta lo fue a felicitar el rostro antes suficiente se transformó en una mueca de incontenible llanto infantil.

Mientras la multitud dejaba lentamente el estadio y generaba los foros esquineros del debate infinito, Bonavena quedaba consagrado y Peralta sostenía su respetabilidad de guapo y caballero.

Embed - Tiempo de San Juan on Instagram: "A 48 años de la muerte de Ringo Bonavena: el día que protagonizó la pelea más taquillera junto a un sanjuanino Un poco más de 26.000 espectadores pagaron para ver el combate por el título argentino de los pesados. Dos personalidades diferentes, una foto que terminó en tapa del Gráfico y el detrás de escena de una pelea épica. . Archivo General de la Nación #ringobonavena #archivo #boxeo #sanjuanino"

Bajo las duchas, la grieta había terminado. Más aún, Ringo lo invitó a Peralta a almorzar a su propia casa o la hosteria del "Ciervo Blanco", adonde habría de invitar una semana después a la prensa en general.

— "¿Venís Goyo? dale, vení…", insistió el nuevo campeón.

— "Mañana no, en la semana te llamó", le respondió el derrotado Peralta, como anticipo a un encuentro amistoso que jamás se llevó a cabo.

La trágica muerte de Bonavena

A Bonavena lo asesinaron el 22 de mayo de 1976 en la puerta del Mustang Ranch en Reno, Nevada. A las 6 de la mañana llegó a la puerta del prostíbulo que pertenecía a Joe Conforte, con quien había firmado un contrato con la ilusión de volver a pelear vs. Muhammad Ali. Tras varios minutos de discusiones con los guardaespaldas del empresario italiano, alguien -se desconoce desde donde salió la bala- le disparó al boxeador argentino y le puso fin a su vida a los 33 años.

Tiempo de San Juan

Suplementos

Contenido especial

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
Lionel Messi, durante la previa de un encuentro con la Selección Argentina.

Las Más Leídas

Protegido. Este es Joaquín Danilo Delgado Charcos, el ahora detenido. La jueza prohibió difundir públicamente su rostro.
9 de Julio: atropellaron a dos menores en Ruta 20 y una de ellas estaría grave
Los Quiroga. Alfredo y José Luis Quiroga, los asesinos de Nahuel Soria. Foto de Diario de Cuyo.
Qué sucede con la gripe A en San Juan, cómo cuidarse y cuáles son los síntomas.
Ante el alerta por Zonda, Educación emitió un comunicado: qué pasará con las clases

Te Puede Interesar