Muerte de Nicolás Naranjo

La Bebida, atravesada por el silencio y el dolor tras la partida de su gran héroe

La localidad no sale de la conmoción. Los parlantes de la radio se apagaron desde el domingo y los vecinos se agolpan en la vereda a la espera del coche fúnebre. La tristeza por la muerte “del Nico” invade a todos.
lunes, 13 de septiembre de 2021 · 18:19

“Desde el sábado que no paro de llorar, no me aguanto. No se puede creer lo que sucedió, era un niño muy bueno, tranquilo. No lo merecía”. Perico está sentado en la puerta de su casa con la mirada fija en el domicilio de Nicolás Naranjo, a quien conoce desde pequeño. No sale de la conmoción y se toma un respiro para hablar de lo que significa la pronta partida del ciclista. “Es muy doloroso para todos. Es nuestro héroe y lo seguirá siendo siempre”, expresa casi al borde de las lágrimas.

Perico, vecino de la familia Naranjo y quien presenció los primeros años del pedalero arriba de una bici, no es el único habitante de La Bebida que está atravesado por el dolor. Los rostros de quienes pasan por la vivienda del ciclista hablan por sí solos. “Decían que había sufrido un accidente, que se había golpeado en la cabeza, pero nunca nos imaginamos este final. La noticia empezó a circular por todos lados y no lo podíamos creer”, agrega otro vecino, muy compungido.

En las calles de La Bebida reina el silencio. No hay música en los locales comerciales de la avenida Ignacio de la Roza y los parlantes de la radio de las viviendas están apagados. Hay mucho dolor. “Todos lo conocían. Es el deportista más grande que dio La Bebida, es el ídolo de todos. Cosechó muchos amigos, porque era muy humilde. Se paraba con todo el mundo, saludaba a todos. Lo querían todos”, cuenta Verónica, una mujer que vive frente al Sportivo Rivadavia.

En la institución futbolera será velado este martes Nicolás Naranjo. Según las autoridades del club, así lo dejó en claro el ciclista de "Chimbas te quiero" por si algún día pasaba algo. “Él era hincha de Rivadavia. Siempre venía cuando no tenía carreras. Tenía camiseta y le habíamos prometido otras para el plantel de la Agrupación Virgen de Fátima, su anterior equipo. Estaba muy identificado con nosotros. De hecho, en las carreras siempre había banderas de Rivadavia. Era un apoyo mutuo”, cuentan los dirigentes, todavía incrédulos. 

Los vecinos recuerdan Nico como una persona amable y carismática. Perico conserva un trofeo que el propio pedalero le regaló tras ganar una carrera. Verónica no olvida –ni olvidará- las caravanas que movilizó Naranjo en el interior de La Bebida post consagración en el Giro del Sol. “Estamos paralizados. Hay mucha tristeza. Ahora lo esperamos para despedirlo. Es increíble y doloroso”, dicen quienes lo vieron crecer.

 

 

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