Era pandemia

Volver a ser, tras la extensa agonía: el relato de tres jugadores que vuelven a competir

Víctor, Oscar y Santiago son tres de los sanjuaninos que ese fin de semana vuelven a competir en el plano local tras un parate de 12 meses. Ansiedad y nerviosismo como en la primera vez, y cómo el coronavirus transformó sus vidas.
sábado, 6 de marzo de 2021 · 10:13

"Las horas previas a competir son emocionantes. Volver a ponerse la camiseta, que juntó mugre durante tanto tiempo, genera muchísima ansiedad. Necesitábamos esto". Santiago Pérez, rugbier de la Universidad Nacional de San Juan y de la selección sanjuanina, no puede disimular la exaltación propia de volver a una cancha, esta vez para competir y enfrentar a su clásico rival en el regreso de la competencia tras una extensa agonía. Víctor "Araña" Lucero, referente del básquet sanjuanino, y Oscar Barrios, futbolista conocido del ambiente local, también hablan de sus ganas de "devorarse" el campo de juego, de disputar un balón, de gritar un gol, de volver a ser. 

Pasaron 12 meses para que tres de los deportes más populares en San Juan vuelvan a competir oficialmente. El 19 de marzo del 2020 la pandemia de coronavirus paralizó el país y obligó a una suspensión total de todas las actividades deportivas. En un principio se creía que el parate iba a ser de semanas, incluso de días, sin embargo la aparición de cientos de casos positivos le dio un cachetazo a las especulaciones y la pelota, en ese caso, quedó guardada por más de 365 días. 

"Fueron meses durísimos. Entrenaba en mi casa pero no era lo mismo que estar en la cancha. Siempre trabajaba la parte física y técnica, salía a trotar. Sin imaginarme que pasaría esto, antes de la cuarentena me compré elementos de gimnasio. Mi esposa es entrenadora física y me ayudaba en todo. Pero nada era lo mismo. El no tener un aro me afectó muchísimo en lo psicológico. El básquet es eso, una pelota y un aro", cuenta Lucero, jugador de Lanteri. 

Para Oscar Barrios la agonía terminó en enero, cuando se puso los botines y disputó el Torneo Regional Amateur con Trinidad. En noviembre, como el resto de los muchachos, ya estaba de regreso en los entrenamientos. Dos meses después empezó a competir, aunque disputó pocos partidos y fue despedido anticipadamente, mediante un mensaje de WhatsApp, tras la eliminación del conjunto rawsino. "Volver a jugar en serio es único. La citación, esa hora y media previa para ir al club, esos últimos mates antes de pisar una cancha, el diálogo con los dirigentes y el llegar fusilado a la casa, son momentos muy lindos. Y no se compara con nadie", dice el ahora futbolista de Unión. 

Volver a disputar una pelota con un rival y retomar o amoldarse a la nueva "normalidad" son momentos que se esperaban y anhelaban desde hace meses. Meses que fueron difíciles tanto en lo deportivo como en lo personal. Oscar, por ejemplo, con el fútbol paralizado se puso una verdulería para poder solventar los gastos de su casa. Lucero tuvo que reinventarse en su negocio de venta de indumentaria deportiva para no percibir los ingresos necesarios para poder vivir. "Se paró todo y empecé a vender a particulares y en gimnasio. A la preocupación de no entrenar, se sumaba eso. Además soy entrenador. Por suerte el club me apoyó y cumplió lo prometido, más allá de la cuarentena", sostiene el basquetbolista. 

Pérez, por su parte, cuenta que es asesor de seguros y trabaja como empleado público en el Ministerio de Salud, sin dudas el lugar más convulsionado por la pandemia. En su caso tuvo que transformar sus noches de entrenamiento en momentos en familia y juntadas online con amigos y compañeros del club. "Al principio nunca pensamos que la pandemia iba a durar tanto tiempo e iba a tener semejante magnitud. Después me fui adaptando a los trabajos vía zoom. Cuando se iba a alargando todo la desmotivación era tremenda, muy grande. Nos sacaron algo de nuestra hábitat natural. En mi casa no sabía qué otra cosa hacer además de entrenar en casa. Comía algo rico o veía una peli para pasar la noche", agrega el rugbier. 

El básquet, el fútbol y el rugby, junto al hockey sobre césped, serán los primeros deportes grupales que pondrán primera este fin de semana en la competencia local. El otro fin de semana lo hará el hockey sobre patines. Hay ansiedad y nerviosismo, como en la primera vez. Claro que no será lo mismo. Hay protocolos para evitar contagios, no habrán hinchas ni tampoco el clásico "tercer tiempo". Pero se vuelve después de 12 meses y eso es lo que más importa. "Que regrese el fútbol local es algo positivo, en mi caso es una ayuda más que tengo. Sabemos que todos los equipos se van a armar para ganar, nosotros estamos confiados en dar batalla. Se hizo esperar pero ya estamos. Todos los deportistas necesitamos competir", cierra Barrios.

 

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