Pionera

Histórico: una sanjuanina de 23 años llega a los autos de competición

Se llama Lucila Agüero y probará por primera vez un auto del Top Race Junior, categoría a la que aspira llegar en 2022. Es cajera, mecánica y la única mujer en el karting local.
jueves, 28 de octubre de 2021 · 11:21

Un llamado sorpresivo modificó los planes que tenía para dentro de dos semanas. Tenía pensado viajar a correr el Campeonato Cuyano de Karting en Mendoza, a pulmón y haciéndose cargo de la mecánica, pero la invitación que llegó por parte del Vitarti Girls´ Team, único equipo argentino integrado sólo por mujeres, abrió una puerta inesperada: el automovilismo y la posibilidad de codearse con una categoría nacional. Lucila Agüero (23) será la primera mujer sanjuanina en probar un auto de Top Race Junior y quiere aprovecharlo: “Es una gran oportunidad para que San Juan tenga una representante femenina en el automovilismo”.

La joven viajará dentro de dos semanas al autódromo Oscar y Juan Gálvez para participar de una prueba con autos de competición. La misma será dirigida por Tamara Vital, la directora del equipo de mujeres que fue lanzado este año y está integrado, además de pilotos, por ingenieras, mecánicas y psicólogas deportivas. “Cuando me llegó la propuesta me quedé sorprendida, no sabía si era verdad o mentira lo que me estaban diciendo. No me lo esperaba. Uno sabe que este deporte es muy difícil y no se abren las puertas tan fácilmente”, comentó la protagonista a Tiempo de San Juan.

En principio, Lucila tendrá su primer contacto con un auto de Top Race Junior y podrá girar por el conocido recinto de Buenos Aires. Lo hará acompañada de una instructora, quien la ayudará a acomodarse en el vehículo y le dará sus primeras recomendaciones técnicas. “Es algo nuevo. Me da intriga saber qué se siente estar arriba de un auto. Nunca he manejado en un autódromo, así que tengo muchas expectativas, intriga y ganas. Todos tuvimos una primera vez, es aprender de cero. Es una oportunidad inmensa de poder empezar a hacer carrera en el automovilismo”, apuntó la joven.

No hubo antes otra sanjuanina en probar siquiera un auto una categoría nacional, Lucila será la primera. Actualmente también es la única mujer en disputar el Campeonato Sanjuanino de Karting (también viaja a competir en el Cuyano): “Muchas veces lo soñaba, pero en broma. Siempre decía `algún día me va a llamar un equipo para poder correr´, pero siempre supe que era muy difícil. Lo bueno es que se están abriendo puertas y cada vez podemos ver a más mujeres corriendo”.

“Una mujer sanjuanina en el automovilismo grande sería un gran impacto. Los hombres y mujeres tienen las mismas condiciones, y ellos se están acostumbrando a eso. El automovilismo es un deporte que no tiene género, son las mismas habilidades para uno y para otro. Sé que a la hora estar en la pista tampoco es una condición, soy un piloto más como lo son todos y es como me gusta que me traten”, remarcó la joven sanjuanina.

“Mi familia me apoya un montón, saben que es una oportunidad que estaba esperando hace mucho”

 

Lucila no es nueva en el ambiente fierrero. Creció entre motores, pistones y autos por su papá Gustavo, quien corrió en Travesía y es conocido en la disciplina. A los 13 años empezó a entrenar en karting y, con 15 recién cumplidos, se largó a competir en la categoría 125cc. “No llevo muchos años en la competencia, porque el karting en San Juan estuvo mucho tiempo parado y después por la pandemia. Pero siempre hice el mayor esfuerzo para llegar con el presupuesto y estar en las carreras que tenía a mi alcance”, sostuvo.

El presupuesto resulta clave en la disciplina y lo tiene en cuenta para lo que podría venir: la posibilidad de poder sumarse a una categoría del automovilismo argentino, su máximo sueño. “En este deporte siempre está la parte económica, porque si uno tiene esa parte, puede ir a donde quiera. Por ahí la actitud y el talento no se compra, pero lo principal es tener recursos para estar arriba en este deporte”.

Por las mañanas, Lucila trabaja de cajera en un local comercial y por las tardes, suma horas en una casa de repuestos de motos. Además, pasa una buena parte de su tiempo en el taller mecánico de su novio, el piloto de motociclismo “Dibu” Morales. “Me apoya en la parte técnica y mecánica. Su familia también es incondicional, con ellos paso horas en el taller. Ellos me dijeron que el piloto trabaja a la par del equipo. Por eso estoy aprendiendo de mecánica, que es muy complejo”.

 

Comentarios