Fecha 4, Aberastain estaba en el fondo de la tabla y con el ojo puesto en evitar el descenso a la B local. Sin embargo, Carlos Cuenca le cambió la cara a un equipo que está a un paso de hacer historia cuando dispute la final el próximo domingo ante su rival de toda la vida: Atenas.
Cuenca es un convencido que este presente se debe al gran trabajo que realizaron entre todos desde que asumieron. Además, valora mucho el gran esfuerzo que realizan sus jugadores ya que la gran mayoría trabajan en la construcción o en el campo y se hacen un tiempo para entrenar y defender lo mejor posible la casaca naranja. Mirá el video.