Increíble. Valenciano acariciaba la copa del Campeonato Panamericano, ganaba 5 a 1 y estaba cómodo. Sin embargo, en un segundo tiempo para el olvido, le remontaron el resultado y arrebataron la ilusión. Murialdo revivió y gritó campeón en el Aldo Cantoni.
Partido vibrante si los hay. Después de imponerse en semifinales ante Concepción, la Barraca disputaba otra final y ante el mismo rival de la Liga Nacional, nada menos que en su casa y ante su gente. Nada podía salir mal.
A pesar de que costó agarrar ritmo en los primeros minutos de juego, la eficacia de Josi García puso adelante a los sanjuaninos en el marcador. Y siempre fue así, al menos en el primer tiempo y parte del segundo.
Es que el conjunto de la vecina provincia, con dos hockistas locales en su planilla, se despertó y, ayudado por una tarjeta azul a Ortíz de Valenciano y un libre, logró la heroica. Primero igualó el resultado (5-5) y después, sobre el final, metió el gol que lo terminó consagrando campeón del Panamericano.