Dos historias, un mismo amor. Cristina Salinas y Yésica Rodríguez comparten algo más una pasión: ambas participaron en el Safari tras las Sierras por amor.
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SUSCRIBITEDos historias, un mismo amor. Cristina Salinas y Yésica Rodríguez comparten algo más una pasión: ambas participaron en el Safari tras las Sierras por amor.
Cristina es vallista y si bien tiene 12 competencias en su espalda, las últimas dos las hizo como piloto en honor a su esposo fallecido. "Los primeros diez Safari acompañé como copiloto a mi esposo, Horacio Vega, y ahora piloteo yo. El año pasado subí al auto con el hijo de él, Patricio, y hoy con Miguel Ponce (mecánico)".
Horacio, un emblema de la clásica carrera vallista, falleció de cáncer en 2016. Antes de morir le dijo a su esposa "Si yo no estoy, vos vas a correr igual”. Fue así que Cristina tomó el mando del jeep de la familia y cumplió la promesa que le hizo a su esposo. "Es duro ocupar el lugar de él, uno tiene que sacar fuerzas y por suerte mi hija me apoya mucho. Correr el Safari es una mezcla de sentimientos, tristeza y alegría".

La otra historia fuerte del Safari la protagoniza Yésica, quien por primera vez piloteó el jeep que condujo su novio Enzo Bianchi. "Sí, una hace esto por amor y porque le tengo confianza a él. Nunca tuve miedo, me animé a todo por él", contó.
