EEUU

Un abuso sexual dejó afuera a una promesa de las motos

Elena Myers se retiró el año pasado por supuesta falta de patrocinio. Pero ahora reveló cuál fue el verdadero motivo
miércoles, 22 de febrero de 2017 · 19:25
Era algo más que normal. Acostumbrada a subirse a una moto y sufrir varios dolores por la competencia, Elena Myers solía someterse a sesiones de masajes antes y después de las carreras. Lo que nunca había imaginado era que un día iba a encontrar allí el abuso sexual que motivó su retiro del motociclismo, pese a que era una de las jóvenes promesas de Estados Unidos. Con apenas 23 años, un año después de haber comunicado su abandono de la actividad y a poco más de dos de haberlo sufrido, contó su calvario para ayudar así a otras personas abusadas.

"Como la mayoría saben, no corro desde 2015. Muchos me han preguntado: '¿Por qué no'’ Pero nunca he respondido completamente. La verdad es que tenía miedo de hablar de ello por el miedo a perder el apoyo de amigos, familia, fans, patrocinadores y mi comunidad de las carreras. También pensé que podía enterrar la verdad, dejarla atrás y seguir adelante como siempre he hecho. Pero estaba equivocada, y ya no puedo callarme más". De esa forma, y a través de su cuenta de Facebook, Myers eligió dar a conocer su historia, con la ayuda de una entrevista en el medio Philadelphia Magazine.

Allí, Myers relató que en septiembre de 2014 sufrió una caída en New Jersey y tenía hinchada una rodilla y dolor en la espalda. Por eso, contrató un fisioterapeuta en el hotel Loews de Filadelfia donde estaba con su madre. "Comenzó a tocarme mis genitales por encima de la ropa interior y a apretarme las nalgas. Me quedé en shock. Él era mucho más grande que yo y no quería que fuera a más. Fue terrorífico", confesó.

Lo que no sabía Myers era que el fisioterapeuta, llamado Jerome McNeill, había sido denunciado dos meses antes por otra clienta del hotel por "asalto indecente" y en 2007 había sido juzgado por violar tres veces a una niña de 12 años. En ese caso, no se pudo demostrar la culpabilidad y salió en libertad porque el testigo clave no compareció en el juicio.

"Presenté una queja en el hotel y lo único que recibí fue una vaga disculpa y una invitación a una comida para compensar la mala experiencia. Después pensé en ir a la policía, pero no quería pasar por eso. Sólo quería seguir adelante y olvidarlo", contó Myers.

Sin embargo, su plan no resultó: "Solía ser una persona muy feliz. Me gustaba salir y nunca había tenido ningún problema, pero me convertí en una persona muy temerosa y no me reconocía. Tenía ataques de ansiedad, lo que no cuadraba en absoluto con mi carácter", explicó. Eso, finalmente, motivó que dejara de correr, pese a que a comienzos de 2016 dijo que el problema era la falta de patrocinio.

"Espero que esto ayude a que otros hombres y mujeres en circunstancias similares consigan la ayuda necesaria para lidiar con el trauma de una agresión sexual. Por favor, no se callen", pidió en la revista, donde también indicó que, recientemente le contó su historia a la policía, que ha abierto una investigación. 

Fuente: Los Andes 

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