No hubo equivalencias más allá de un comienzo auspicioso. Pero, una vez que los suecos tomaron el control, dominaron a placer a Los Gladiadores por 35-17 en su segunda presentación en el Mundial de handball de Francia.
La derrota, por previsible que fuere, dejó con preocupación al conjunto argentino, que tuvo un rendimiento por debajo de lo esperado y pocas respuestas anímicas para batallar hasta el final.
Argentina arrancó muy bien a tal punto que a los 10 minutos ganaba 5-3, jugaba con un hombre más y disponía de un penal a su favor. Pero Federico Fernández falló la pena máxima y a partir de ese momento el equipo de Eduardo Gallardo sufrió un bajón que les permitió levantarse a los europeos y pasar a ganar 8-5 en apenas tres minutos. Ese fue el quiebre del partido, porque Suecia manejó los hilos del juego y en el cierre del segmento logró estirar la diferencia para cerrar la primera mitad ganando por 16-11.
Nada que hacer
El segundo tiempo fue enteramente de los suecos, que, pese a sufrir varias exclusiones por dos minutos, fueron ampliando diferencias con buena circulación y contragolpes veloces.
Finalmente, Suecia ganó con claridad y parece listo para darle pelea a Dinamarca en la lucha por el primer lugar de la zona. Los Gladiadores tuvieron otro mal día, pero al fin y al cabo cayeron en los dos partidos imperdibles de la fase clasificación.
Lo que viene
Los Gladiadores deberán cambiar la cara mañana cuando enfrenten a Qatar, un equipo que viene en baja, y si logran salvar ese escollo la clasificación a la etapa decisiva del certamen estará al alcance de la mano. Luego de enfrentarse a los organizadores del anterior Mundial 2015, el seleccionado argentino jugará ante Egipto el miércoles desde las 10 y contra Bahrein el viernes a las 10 con el objetivo de quedar entre los primeros cuatro de la zona.
(Fuente: Crónica)