En 2014 un encontronazo con la
dirigencia lo alejó del equipo titular en B Nacional e increíblemente lo mandó
a jugar al fútbol doméstico sanjuanino. Y aunque sobre el final tuvo su
revancha y logró ser parte del ascenso a Primera de la mano de Rubén
Forestello, en 2015 el nuevo DT Carlos Mayor no lo tuvo en cuenta y quedó
totalmente relegado durante todo el año. Hoy la historia es otra para el
sanjuanino Lucas Salas (21), quien vuelve al plantel mayor en Primera, de
titular y nada más y nada menos que con la 10.
Aunque Pablo Lavallén no confirmó los
once jugadores que saldrán a la cancha en el debut del Torneo Transición, ante
Newell´s en el Hilario Sánchez, el pibe nacido en las inferiores del Verdinegro
sería una ficha clara en el esquema titular. Si bien, el propio volante tampoco
confirmó el pálpito de que será de la partida ante la Lepra, su expresión y
respuesta lo dijeron todo en una charla con este medio: "Tengo mucha ansiedad.
Si me preguntas, quiero que sea sábado ya para jugar. Tengo ganas y la ilusión
y la actitud positiva para aprovechar este momento”.
El sanjuanino jugó de titular en el
último amistoso de San Martín frente a Unión de Villa Krause y además tuvo una
participación activa en las formaciones que dispuso Lavallén en los
entrenamientos. Según destacó el jugador, está en óptimas condiciones físicas y
mentales. "Me siento bien. No es lo mismo ahora que hace dos años cuando era
más joven. Esta pretemporada fue distinta a todas, con otra ilusión. Ahora
espero por el sábado, que se abre una oportunidad nueva y linda, la que pienso
aprovechar”, manifestó.
Para Salas no fueron fáciles los
últimos meses, después de no ser tenido en cuenta por el técnico Mayor y tener
que jugar en Reserva y hasta Torneo Local. Sobre todo porque desde de su debut
en 2012 frente a Colón el joven siempre pintó para ser una verdadera promesa
del club: "Fue complicado porque de un momento para el otro, cuando tenía
continuidad en el Nacional B, vino un técnico que me marginó. Cuando tenía
muchos partidos encima pasé a no jugar nada y estar en Reserva. Pero en lo
personal y grupal me sirvió mucho todo lo que viví, para aprender y saber cuáles
cosas hay que tomar y cuáles no”.
Sin embargo en el fútbol, como en todas
las circunstancias de la vida, hay revanchas y hoy, con Pablo Lavallén, un
técnico que conoce de talentos juveniles por su pasado en River, Lucas tendrá
la suya al vestir la titular y la diez del club de sus amores. "Sabía que en
algún momento se me iba a dar la revancha, el año pasado me tocó estar en
Reserva todo el año y seguí trabajando y entrenando para alcanzar las metas
personales. Sabía que se me iba a dar y ahora sólo hay que aprovechar y
disfrutar. Choqué con un par de paredes que me hicieron abrir la cabeza y ahora
poder aprovechar el momento”.
El pibe que sueña con seguir los pasos
de Emmanuel Mas, de lucir la camiseta de un grande del fútbol argentino y la de
la Selección Argentina, aconseja a los futbolistas que también pasan por altas
y bajas como le sucedió a él. "Hay que hacer muchos sacrificios. El fútbol no
es tan fácil como algunos lo ven. Tenés que dejar muchas cosas. Después están
los frutos y uno lo puede disfrutar adentro de la cancha. Con voluntad y con
pelearla día a día se pueden dar las cosas”, cerró Salas.