Justin Wilson se convirtió en una nueva víctima en el Indycar luego de ser golpeado por restos de otro auto en el óvalo de Pocono. Al día siguiente, el británico perdió la vida. A partir de otra tragedia automovilística, la FIA analiza realizar algunos cambios con respecto a los vehículos.
Según asegura Motossport.com, la Federación Internacional del Automóvil probará en septiembre una solución para evitar que la cabeza de los pilotos quede al descubierto: una serie de columnas verticales en la parte frontal del cockpit, que ayudarían a proteger al piloto del impacto de cualquier pieza suelta.
La nueva modalidad implica la inserción de una cabina cerrada, que genera una especia de estructura protectora. Siguiendo esta línea, el equipo Mercedes ya ha presentado un proyecto, que será utilizado a modo de prueba.
Fuente: Minuto uno