Uruguay hizo historia un 16 de junio de 1950 cuando ante casi 200.000 hinchas brasileños dinamitó un libreto que parecía definido desde antes de que se disputara el último encuentro de la Copa del Mundo. Brasil y la FIFA tenían preparada la fiesta para celebrar el campeonato del anfitrión pero la Celeste, a puro coraje y valentía, arruinó todo.
Alcides Ghiggia fue uno de los nombres que quedaron eternizados en esos noventa minutos. El local, vestido de blanco, se había adelantado en el arranque del primer tiempo con el tanto de Friaça y se coronaba en casa pero aparecieron Juan Alberto Schiaffino y Ghiggia, a falta de once minutos para el final, para silenciar a todo un país.
Con su gol, Ghiggia marcó una nueva fecha patria en el calendario nacional uruguayo. La Celeste había conquistado su segunda Copa del Mundo venciendo a todas las adversidades posibles. 65 años después, mientras se celebraba un nuevo aniversario del Maracanazo, Ghiggia falleció a los 88 años pero solo su cuerpo fue el que dejó este mundo: su nombre ya era leyenda.
Fuente: Minuto Uno