Después de superar al cáncer de testículo que lo obligó a alejarse del fútbol, Jonás Gutiérrez retornó al primer equipo del Newcastle donde rápidamente se convirtió otra vez en un hombre clave para las aspiraciones del club. Entre ovación y ovación de los rivales, el argentino cerró una temporada de ensueño con el gol del último fin de semana frente al West Ham que aseguró la permanencia de su equipo en la Premier League.
Convertido en héroe, su festejo fue extraño: salió corriendo y, con la mirada perdida, le dedicó un "topo gigio" a alguien en la tribuna. Días más tarde, se conoció el motivo: la dirigencia del Newcastle decidió no renovar el vínculo con el argentino, quien quedó libre y deberá buscar otro club un apenas dos meses después de un regreso inolvidable.
Hecha pública la noticia, Jonás estalló en Twitter: "Dos cosas que aprendí de mi enfermedad es como apoyar a un jugador (los hinchas del Newcastle) y como dejar solo a un jugador (el dueño del Newcastle)". Los dirigentes ya le habían dado la espalda cuando se conoció su afección, dejándolo sin lugar en el primer equipo. Desvinculado de las Urracas, deberá decidir su futuro con el fútbol argentino como posible destino.
Fuente: Minuto uno