Banfield y Vélez se vieron las caras en el sur con dos realidades totalmente opuestas. De un lado, el "Taladro", que salió al Florencio Sola con la idea de sumar de a tres para no ceder terreno en el campeonato. Del otro, el "Fortín", un equipo que llegaba muy golpeado por los continuos resultados adversos que mantuvieron a su entrenador en la cuerda floja hasta último momento.
Antes de llegar al primer cuarto de hora se produjo lo que se preveía: los de Matías Almeyda festejaron el 1 a 0 a través de la pena máxima. El penal sancionado por Diego Abal le dio la posibilidad a Nicolás Bertolo de marcar el prematuro gol. Con el 1 a 0 en contra, los de Liniers reaccionaron para salir de su mar de interrogantes que lo hundía cada vez más.
La muestra de carácter comenzó a través de una perfecta combinación entre Nicolás Delgadillo y Yamil Asad. La sociedad de los juveniles deslumbró a propios y extraños con la construcción de una obra que terminó en golazo. El "Turquito" la colgó del ángulo para que el conjunto de Miguel Ángel Russo vuelva a recuperar el oxígeno perdido.
No conformes con la igualdad, los de Villa Luro volvieron a lastimar mediante la jerarquía de Mariano Pavone. El ex Estudiantes empleó su herramienta más contundente, en una mezcla de potencia y precisión. El "Tanque" se sacó de encima a dos hombres y fusiló con un remate cruzado a Fernando Pellegrino. La "V" volvía a tomar la forma de la victoria.
En el complemento, una mala salida de Sergio Vittor y una avivada de Asad estuvieron cerca de liquidar el pleito. El canterano robó y abasteció a Delgadillo, quien buscó el segundo palo. La atajada del ex Defensa y Justicia no despojó el peligro, dado que Fabián Cubero tomó el rebote y habilitó a Pavone, pero el goleador no midió bien la escena y falló en el toque final. Vélez se mostraba superior gracias al piberío surgido de sus inferiores.
Sin embargo, los últimos 15 minutos fueron destinados al sufrimiento. La expulsión de "Poroto" debilitó sensiblemente al elenco porteño, que optó por refugiarse en la zona de Alan Aguerre. La exquisita pegada de Juan Cazares y la velocidad de Mauricio Cuero fueron los argumentos del "Taladro" para exigir hasta las últimas consecuencias al joven arquero velezano, quien respondió a la perfección.
La sentencia llegó con un taco sensacional de Mariano Pavone. Cuando parecía que el local se acercaba al empate, el goleador cerró la noche con una maniobra extraordinaria. En el sur, Vélez recuperó la identidad para volver a sumar de a tres. Seguramente, el triunfo renovará las fuerzas de un plantel que parecía perdido.
Fuente: Infobae



