El segundo capítulo de los octavos de final terminó suspendido y con escándalo. Alfredo Derito, presidente de la Liga de Fútbol, estuvo en la Bombonera y contó a Tiempo de San Juan sus sensaciones tras la bochornosa escena en la Boca: "Fue una vergüenza. Fue rarísimo porque habían miles de policías para controlar".
El máximo dirigente del fútbol local y con gran peso a nivel nacional, dijo que "se demoraron mucho en suspender el partido. La decisión la debía tomar el Comisario o el Arbitro. Los dirigentes no tienen nada que ver".
Derito dijo que durante el partido notó un clima tranquilo en la Bombonera y que el hecho es aislado al verdadero hincha: "la manga es un lugar particular, la hinchada (barra) no tiene acceso a ese lugar".
Además agregó que "si se comprueba que fue un hincha seguramente habrá una sanción dura para Boca. No me animo a decir cuál será la sanción porque aún no se demostró nada".