Figueroa y Bueno estuvieron cerquita de gritar el gol. López también tuvo la suya. Mientras tanto la Academia, de muy flojito partido, era un espectador más. Un arco que se le cerró durante los noventa minutos a San Martín, se abrió recién en los penales en donde, después de empatar 0 a 0 con Racing, pudo quedarse con la Copa Amistad tras el 4 a 3 desde los doce pasos.
El encuentro en el Estadio del Bicentenario arrancó cerca de las 23.15, retrasado por la baja de tensión en la iluminación. El conjunto de Carlos Mayor arrancó mejor: de entrada tuvo un remate de Bueno que pasó cerquita del arco y otra chance de Marcos Figueroa. El refuerzo Gómez, de gran partido, también casi llegó el gol tras un mano a mano con el arquero de la Academia, que tapó este último.
El segundo tiempo fue más de lo mismo. Con un Figueroa movedizo en el ataque, el conjunto verdinegro tenía ideas claras a la hora de llegar al arco contrario, algo que hasta entonces carecía el equipo de Cocca. Sin embargo la floja definición no dejaba a San Martín abrir el marcador. Ni por abajo ni por arriba, ya que López de cabeza tuvo una clarita pero la pelota rozó el travesaño.
Sobre el final el partido fue chato y tras el 0 a 0 llegó la definición por penales. San Martín fue superior, cerrando el 4 a 3 el sanjuanino Lucas Salas, quien fue distinguido por la televisión como el jugador del partido.
Sin dudas una victoria que vale oro, pensando en que en menos de una semana el Verdinegro estará debutando en la máxima categoría del fútbol argentino y nada más y nada menos que ante Godoy Cruz.