Cuando era chiquito el pocitano Nicolás Tivani(19) vestía los colores naranja de Aberastain, usaba patines y hacía goles a lo loco. De hecho, quienes lo conocían aseguran que también pintaba para un futuro prometedor.
Sin embargo a los 13 años su categoría se desarmó y para no abandonar su pasión por el deporte agarró la bicicleta y se puso a pedalear a la par de su hermano. A seis años de su comienzo en el ciclismo el joven hoy es todo un gigante: integrante de la Selección Argentina y a días de disputar el Tour de San Luis.
Lo suyo con la bicicleta empezó desde chiquito más allá de su fanatismo por el hockey. Su hermano Gerardo y primero Diego ya pedaleaban. Además, a la bici la usaba siempre, para ir a juntadas con amigos o para trasladarse hasta Aberastain cada vez que entrenaba: "Siempre me gustó hacer deportes y cuando dejé el hockey le dije ahí no más a mi papá que me comprara una bici. Recuerdo que en mi primera carrera, una de juveniles en La Bebida, quedé tercero. A la cuarta carrera ya gané y de apoco me empecé a entusiasmar mucho. Nunca pensé que iba a llegar tan lejos”, destacó el joven.
Lo que logró con tan solo 19 años lo hacen una gran promesa del deporte provincial. Integra el equipo de la Municipalidad de Pocito desde sus comienzos, con quien ya tiene una victoria: La Clásica Doble Chepes.
También forma parte de la Selección Argentina, camiseta a la que llegó después de conquistar el Campeonato Argentino de Junior en 2011. "Yo no tenía mucha experiencia pero me animaba a todo. Después llegó la convocatoria a los Panamericanos en 2012 y al centro de la UCI (Unión Ciclista Internacional). Al otro año estuve en el Mundial de Ruta en Holanda. A mí me gusta correr, no mezquino nada (risas)”, comentó el pibe, seguro de sus objetivos.
Hijo de un oficial de policía y de un ama de casa, es oriundo del Barrio Medina Suarez. Allí, como en el ciclismo, lo conocen como "El ardilla” y debido a su espíritu y carisma juvenil ya se ganó la simpatía de muchos. Confesó que no piensa seguido en ser ídolo, aunque es un sueño que revolotea de vez en cuando en su vida: "En una carrera iba escapado con Ibarra y Molina, y mucha gente me gritaba. Esas cosas te hacen especial y te dan más ganas de seguir corriendo”.
Ahora está a días de correr su segundo Tour de San Luis, el evento internacional que reúne a los mejores ciclistas de todo el mundo y que entre sus filas lo tendrá junto a Mauricio Graziani. El Tour anterior fue especial por la muerte de Emmanuel Saldaño, quien se accidentó el 25 de enero de 24 cuando volvía de la competencia: "Me acuerdo que terminé de correr la crono y estuvimos conversando con Emanuel y el ´Pollo´. Cuando me enteré de lo que pasó me costó mucho poder seguir, me quería bajar. Fue un bajón porque moralmente estaba devastado”.
Ahora Nicolás, con el recuerdo de su amigo y el apoyo de todos sus seres queridos tendrá otra chance en tan prestigioso evento. Es consciente del nivel y como pibe luchador que es, aseguró que su objetivo es hacer un gran papel: "Ahora me preparé mejor que el año pasado. Antes lo sufrí mucho y no lo pude disfrutar a la par del resto”.
Dos de Tivani
Sus referentes: "Siempre admiré a Jorge Pí justamente por su forma de ser. Y ahora a Javier Salas, quien me ayuda y me aconseja”.
El 2015: "Espero terminar el Tour muy bien, hacer un excelente Giro del Sol y después irme a Europa”.