El segundo capitán del Real Madrid, Sergio Ramos, tiene una sobrecarga muscular en el muslo y por ahora no sabe si será titular en la final del Mundial de Clubes. Sin embargo, mientras espera su evolución, el zaguero confía en su equipo. Cree. Muestra toda su fe... "Vamos a intentar darle una alegría a todos los madridistas, aunque el Papa sea de San Lorenzo", dijo en la conferencia de prensa. Y tiró: "Soy cristiano, pero en el fútbol no suele servir de mucho. El otro día estamos muy agradecidos al recibimiento en Marrakech. El otro día en las semis notamos ese cariño y parecía que jugábamos en casa. Eso resume la grandeza de este equipo. El Madrid es el equipo de Dios y el equipo del mundo".
miércoles 15 de abril 2026



