Los Sisterna ya estan en San Juan después del mal trago que vivieron tras un año entero de trabajo para correr el Dakar 2014. Padre e hijo coincidieron en que su sueño era pasar por San Juan y completar el rally, pero la rotura del motor a los 30 kilómetros de largar les arrebató el sueño.
Muy dolido se mostró también Federico Sisterna, quien era el navegante del coche sisterna en san juan. "Me siento muy triste, era un sueño terminar esta carrera, pasar por san juan y recibir el cariño de la gente" dijo el jóven. Además señaló que su padre se quebró a mitad de año y aún así entrenó duro para llegar en condiciones a esta competencia.
"Es un sueño que nos quedó frustrado, pero tenemos la esperanza de cumplirlo. Ahora queremos hablar con la organizacion para ver si hay solucion al problema que tuvimos nosotros en la carrera" dijo Federico.