El partido entre Sportivo Desamparados y Cipolletti fue suspendido en dos oportunidades. A los 30 minutos y 41 minutos del ST, hinchas de la popular este del Serpentario ingresaron al campo de juego y provocaron que el árbitro Miguel Mazon terminara el partido.
En la primera oportunidad un hincha ingresó el campo a la vista de los más de 30 policías y desvistió a uno de los juagadores de Sportivo Desamparados. Luego, se sumaron otras cinco personas más.
Mientras que por último, luego del segundo gol de Cipolletti, aparecieron nuevamente los violentos e invadieron el campo de juego. Los jugadores de ambos planteles comenzaron a correr hacia los vestuarios pero algunos fueron atrapados por inadaptados y le sacaron toda la indumentaria.
El operativo policial falló ya que ninguno de los individuos que ingresó al campo fue detenido. La policía actuó como un fantasma en el Serpentario.