Hace cuatro años Julia Tapia y su esposo Orlando Correa agarraron su camioneta Ford y la transformaron en un kiosco móvil. La idea surgió por parte de Renzo, hijo de la pareja y que justamente es uno de los ciclistas que está participando del Giro del Sol.
"Mi hijo me dio la idea porque se había quedado sin trabajo. Nos encanta hacer esto. Esperamos todos los días para que llegue el fin de semana y poder disfrutar de este deporte y también poder vender", comentó Julia.
En el negocio familiar, el cuál se caracteriza por tener una bandera verde, también ayudan Edgar Correa e Itatí, novia del pedalero que representa a Participal Orbai. "Además nos gusta venir porque corre Renzo y podemos apoyarlo", destacaron.