El Godoy Cruz que diagramó Omar Asad, con el regreso de David Ramírez encargado de la generación de juego y recordando a aquél eximio enganche que bien supo brillar con la camiseta del Tomba hace pocas temporadas, no así al tibio futbolista de Vélez Sarsfield, incapaz de asistir a sus compañeros.
El rival de turno, que no cosechaba victorias en la Fortaleza, se presentaba como accesible, aún en un parejo fútbol argentino donde ya nadie supera a su contrincante sólo por salir al terreno con mayores nombres propios. Todo fue historia apenas comenzó el partido.
Mauricio Pereyra, a los cuatro minutos del primer tiempo, puso en ventaja al Granate, diferencia que el defensor Paolo Goltz estiró cuando comenzaba la etapa final. Los goles fueron distancias insalvables para la visita, que nada pudo hacer ante la seguridad del bloque defensivo local.
El 2-0 le impidió a los cuyanos subirse a la punta de la tabla de posiciones, ocupada en soledad por Boca.
Fuente: infonews.com