Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEPor Carla Acosta
Tiempo de San Juan
Pablo Cortez tiene el karma de la lucha constante para llegar a los Juegos Paralímpicos. En Sydney 2000 tuvo que vender en la calle y pedir préstamos personales para poder participar. Pasaron 12 años, estará en su cuarto juego y nada cambió. Llegó a Londres 2012 por una pequeña ayuda de la Secretaria de Deporte de la Nación, una beca que ganó y además, plata que le prestó su familia.
Estuvo en Sydney, Atenas, Beijing, y lo hará en la capital inglesa el 2 de septiembre. Es el sanjuanino con más presencia en los Paralímpicos y este año va por una de las tres medallas.
Recibe una ayuda de $ 600 de la secretaria de deporte y una beca de 3 mil pesos que ganó tras terminar en segundo puesto en los Parapanamericanos en México 2011. Sin embargo, la plata nunca le alcanzó para competir en el evento mundial. Según él, con ese dinero logró irse a vivir solo y rebuscársela con el deporte. En la actualidad no trabaja y por dedicarle el 100 % de su tiempo a las bochas, abandonó la carrera de Ciencias Políticas en tercer año.
Para entrenar, hizo las mil y una. Recién hace un mes el Club Sportivo del Bono le prestó la instalación para su preparación de cara a Londres 2012. El atleta agradeció a Salcedo Garay, presidente de la institución, porque luego de tanto golpear puertas, el club le abrió las suyas. El piso que utilizará en bochas de los Paraolímpicos es de paraplex y pocas canchas de la Argentina lo tienen. Pablo, entrenó en la institución Bodeguera donde el suelo es de parquet. “Es algo similar pero era difícil conseguir un piso de paraplex en Argentina. Si hubiese entrenado allí, las condiciones serian las adecuadas. Menos mal que tenemos unos días previos en Londres para observar el lugar”, dijo
Y eso no es todo, tuvo que pedir plata a su familia para poder cubrir algunos gastos que ni la Secretaria de Deportes de la Nación y autoridades locales, pueden hacerlo. Según Cortez, el juego de bochas para los juegos cuesta 300 euros y él tuvo que comprar dos.
No es cosa nueva. Pablo Cortez y su participación en los juegos fue toda una aventura. Para Sydney 2000 tuvo que salir a la calle y ser vendedor ambulante. Vendió sandwich, bolsas de residuos y frutas. Contó que si bien tuvo apoyo familiar, por los pasajes y la plata que se gasta en bochas, tuvo que salir a trabajar y a la vez, entrenar duro para la competencia. “Todo se hace a pulmón. Con la alpargata y el poncho puesto, le ponemos lo mejor. Costó golpear puertas para que me ayuden. Yo pienso en forma grupal, no me siento individual. Acá hay muchos recursos y cabezas”, contó. Para el sanjuanino en San Juan hay buenos jugadores pero faltan recursos de organización y política deportiva.
Preparado para la acción
Pablo Cortez va tras su sueño de subirse al podio de los Paralímpicos. En Sídney llegó al quinto puesto, en Atenas al sexto puesto y en Beijing al cuarto puesto, donde cayó ante el español Manuel Pérez por 3-2 en desempate. Sin dudas, este juego será una chance de revertir los anteriores resultados y lograr su sueño de obtener una medalla.
El combinado nacional de bochas, dirigido por Pablo Locca, estará integrado por el sanjuanino, Gabriela Villano, Mauricio Ibarbure y Pablo González. El atleta local competirá en la categoría B2 (en silla de rueda con movimiento de tronco y brazos) el domingo dos de septiembre. Esta competición, a diferencia de las anteriores, será de eliminación. “Me siento muy seguro y todo porque pude entrenar gracias al Club del Bono. También estuve en el CENARD y me ayudó mucho porque respondí muy bien. Además, el equipo me da fuerzas y confianza”, confesó el deportista.
Para el sanjuanino no será un juego más. Sabe que hay rivales muy difíciles y todo cambió respecto a Sídney. “La experiencia acumulada me hizo madurar y me dio la firmeza de estar siempre confiado. Me voy a enfocar y que salga todo bien. Inglaterra y Portugal, son los países más fuertes. Las bochas han llegado a muchos países asiáticos”, explicó.
No se perdió los JJOO
Pablo contó que estuvo al frente del televisor durante los Juegos Olímpicos. Dijo que estuvo en contacto con el triatlonista Gonzalo Tellechea a quien conoció en el CENARD: “Lo he visto y nos hemos conocido. La verdad, se la aguantó solo en Londres. Antes, también tuvo que golpear puertas como todos”.
Amor en los Paralímpicos
Confesó que en los juegos si hay conquistas. Le pasó a él cuando se enamoró de una deportista canadiense y de Nueva Zelanda en dos competencias. Si bien, no logró volver a verlas después de la competencia, lo recordó como una linda experiencia.
