El momento tenía destino épico, ya que Lionel Messi iba a romper otro récord histórico. Pero en un abrir y cerrar de ojos la escena pasó de la enardecida felicidad por la cercanía de otro gol, a la preocupación y el silencio absoluto en el estadio Camp Nou. El crack chocó con el arquero Artur, de Benfica en un juego válido a la Champions League y debió ser retirado en camilla. En un comienzo se temió lo peor, incluso el delantero de Barcelona lo vio así: “Pensé que era la última pelota que tocaría en mucho tiempo”.
martes 5 de mayo 2026





