Argentina y Arabia Saudita protagonizaron de uno de esos partidos tan amistosos en los que no pasa nada. Los primeros 45 minutos parecieron de uno de esos encuentros homenajes para un jugador que se retira. Pero sin jugador que se retira. Y mucho más aburrido.
Los locales estuvieron más cerca del gol. Incluso hasta llegaron a anotar pero el juez de línea levantó equivocadamente el banderín y a pesar de que una parte del público, no muy conocedora del reglamento, festejó durante un buen rato; el gol fue anulado.
Las chances del equipo de Sabella aparecieron, como siempre, cuando la pelota estuvo en los pies de Messi. Un disparo suave después de una combinación con el Kun, un centro atrás que no agarró nadie o un pase que le picó mal a Di María. Y nada más. El resto del tiempo la pelota pasó mayoritariamente por los pies seguros pero poco trascendentes de Mascherano. Un poco menos por un Tino Costa que arrancó nervioso y fue levantando y otro poco por un irregular Salvio.
Fuente: infonews.com