San Lorenzo tuvo la posibilidad de volver a escapar de la zona candente de la tabla de promedios, esa que a esta altura de la temporada lo ubica como uno de los tres equipos que a mediados del año próximo perderá la categoría. Tras la goleada 4-0 del último sábado, en el Nuevo Gasómetro, ante All Boys, el equipo de Juan Antonio Pizzi debía superar a Unión y esperar que en el turno siuiente esperar una caída de Quilmes a manos de Vélez para respirar tranquilo.
En el descanso los jugadores cambiaron la mentalidad y regresaron al campo de juego focalizados en volver a casa con los tres puntos. Atacaron incansablemente, aunque sin muchas ideas, y Fabián Bordagaray finalmente pudo concretar uno de las aproximaciones azulgranas.
Así las cosas, el Tatengue sumó una unidad que en su flojo presente no sabe a demasiado, mientras que a la visita el punto le da cierta alegría porque, al menos, un rival directo y que divide por menos temporadas no pudo sacarle mayores diferencias.
Fuente: infonews.com