Valle (Re) Fértil: la belleza del camino, el río al tope y una oferta imperdible de actividades en el dique
Tras las intensas precipitaciones de las últimas semanas, el departamento se ha transformado en un oasis imperdible, ganándose entre los visitantes el apodo de un valle "Refértil".
El verano en San Juan es sinónimo de sol radiante y temperaturas intensas, pero este año la naturaleza decidió hacerle un regalo especial a quienes buscan un respiro. Valle Fértil, históricamente conocido por su belleza serrana, hoy hace honor a su nombre con más fuerza que nunca. Tras las intensas precipitaciones de las últimas semanas, el departamento se ha transformado en un oasis imperdible, ganándose entre los visitantes el apodo de un valle "Refértil".
La experiencia arranca mucho antes de llegar a la plaza principal de la villa cabecera. Es impresionante cómo cambia el escenario una vez que la Ruta Provincial 510 se empieza a recorrer de norte a sur. Lo que en otras épocas presentaba un paisaje de tonos cobrizos y vegetación tímida y un tanto apagada por la carencia de agua, hoy es una explosión de vida. El pavimento corta una alfombra de pastizales y arbustos que han recuperado un verde eléctrico, casi irreal para la geografía sanjuanina.
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Este cambio cromático acompaña al viajero hasta instalarse en el corazón de la Villa San Agustín, pero el despliegue de la naturaleza no se limita a la cabecera. Rincones vallistos emblemáticos como Chucuma, Astica y Las Tumanas visten hoy floras tan radiantes como hacía mucho tiempo que no se podían contemplar. Los algarrobos, chañares y jarillas parecen haber despertado de un largo letargo, ofreciendo una densidad de follaje que invita a detener la marcha y simplemente observar. Tal es la postal, que los siempre esbeltos cactus se pierden en semejante paleta verdosa.
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El agua: el gran aliado del verano
Si bien la humedad impregnada por las recientes lluvias se hace notar cuando el sol gana altura en el escenario diurno, el Valle ha sabido responder con sus mejores recursos. Los caudales naturales, alimentados por el agua de cerro, presentan un volumen mayor al habitual, convirtiéndose en el refugio perfecto para habitantes locales y turistas.
Algunos de estos torrentes renovados ofrecen ollas naturales y pequeñas cascadas idóneas para permitir refrescantes baños. Sumergirse en estas aguas cristalinas, rodeado de la "selva" vallista, es una experiencia terapéutica que aplaca placenteramente cualquier rastro de calor urbano.
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Para quienes buscan algo más que un chapuzón, el imponente y sereno Dique San Agustín se erige como el gran protagonista de la temporada. Es el centro neurálgico de las actividades recreativas y el aliado estratégico para combatir las altas temperaturas.
Entre las propuestas que ofrece el espejo de agua se destacan:
Deportes náuticos: El alquiler de kayaks e hidropedales permite recorrer el dique desde adentro, disfrutando de la paz que solo el agua puede brindar.
Pesca deportiva: Una actividad clásica que convoca a familias enteras que buscan probar suerte mientras disfrutan del entorno.
Gastronomía al aire libre: Bajo la sombra de la estoica vegetación que rodea el predio, las parrillas se encienden para el infaltable asado, permitiendo pasar el día completo en contacto directo con la naturaleza.
Para disfrutar plenamente de este Valle "Refértil", las autoridades y guías locales sugieren siempre la prudencia. Es fundamental realizar los baños únicamente en lugares habilitados y respetando las indicaciones de seguridad, especialmente ante el aumento del caudal de los ríos. Además, para no contaminar los distintos lugares, es necesario que la basura que se pueda generar regrese con cada uno de los visitantes que la generaron.
Valle Fértil se consolida así como una opción más que interesante para pasar estas vacaciones en San Juan. Ya sea por el asombro que genera su transformación visual, por la calidez de su gente en la Villa San Agustín, o por la frescura de sus vertientes en Astica y Chucuma, el departamento promete una escapada renovadora donde el verde y el agua son los anfitriones de lujo. Un dato no menor, es que los precios tanto del hospedaje como de la comida presentan versiones para distintos bolsillos.