Cerro Carmelo, el mirador pocitano que invita al trekking, al mountain y mucho más
A pocos kilómetros de la Plaza 25, este gigante natural se posiciona como el destino ideal para los amantes de los imponentes paisajes y del deporte al aire libre.
Desde el Cerro Carmelo se puede contemplar una imponente vista de Pocito y otros rincones del Valle de Tulum.
Pocito guarda secretos que combinan la calma del paisaje agrícola con la adrenalina del turismo aventura. Uno de sus tesoros más preciados -y tal vez no del todo conocido- es el Cerro Carmelo, un destino que se ha consolidado como la opción predilecta para quienes buscan conectar con la naturaleza sin alejarse demasiado de la urbanización. Su imponente mirador y la diversidad de actividades que ofrece lo convierten en un punto de referencia ideal para el turismo local.
Para llegar a este gigante natural, el visitante debe emprender un recorrido que es, en sí mismo, una experiencia visual. Tomando como punto de partida el centro sanjuanino, hay que tomar Ruta Nacional 40 Sur, hasta llegar a la emblemática Calle 11 donde se debe girar en dirección al oeste. El trayecto obliga a cruzar el corazón del departamento, donde la hospitalidad pocitana y algunas verdes plantaciones marcan el ritmo del viaje. Al final de este camino, habiendo dejando también atrás el Quinto Cuartel, la geografía se eleva y da paso al sendero que conduce hacia el mirador. Es un balcón natural que ofrece una panorámica espectacular. Un pecado imperdonable: no tener espacio o batería en el celular.
Pero no es solo un rincón para contemplar, también invita a la acción. Los amantes del deporte y la naturaleza encuentran aquí un terreno fértil para diversas disciplinas:
Trekking: El sendero permite a caminantes de distintos niveles disfrutar de un ascenso que recompensa cada paso con vistas únicas.
Mountain Bike: Las pendientes y el relieve del terreno desafían a los ciclistas, convirtiéndose en un circuito técnico y sumamente atractivo.
Rapel: Para quienes buscan un plus de emoción, el cerro ofrece paredes ideales para el descenso en cuerda. Es importante destacar que, por cuestiones de seguridad, la práctica de rapel debe realizarse sí o sí bajo la supervisión de guías y personal capacitado.
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Las fechas ideales
Si bien el cerro puede visitarse durante todo el año, el calendario turístico marca dos momentos clave: Semana Santa y las vacaciones de invierno. Durante estas fechas, el clima sanjuanino se vuelve un aliado perfecto para la actividad física al aire libre.
A cualquier altura del calendario, antes de rumbear hacia el Cerro Carmelo se recomienda pasar por la Dirección de Turismo y Cultura de Pocito, ubicada estratégicamente frente a la plaza departamental. Desde esta oficina, se impulsa el acceso al deporte y la naturaleza. Durante los periodos de temporada alta (Semana Santa e invierno), el municipio organiza visitas totalmente gratuitas. Estos contingentes cuentan con beneficios exclusivos que incluyen: traslado desde puntos pactados, provisión de agua y frutos secos para energía y acompañamiento permanente de guías especializados.
La belleza del entorno no debe hacernos olvidar las exigencias del clima desértico. Los entendidos en la materia y en el lugar insisten en que es fundamental tomar todas las precauciones antes de iniciar la travesía por estas tierras.
Principalmente en los meses de verano, cuando el sol sanjuanino es implacable, es indispensable llegar provisto de abundante agua, alimentos livianos (frutas o barras de cereal), gorras y protector solar. La planificación es la clave para que la aventura en el Cerro Carmelo sea recordada por sus vistas y no por sus contratiempos.