Todo pueblo contiene una serie de características específicas que lo definen como tal, como lo son su geografía, su historia, sus tradiciones y costumbres. Todas juntas configuran su cultura, su identidad de comunidad. Y si hay algo que forma parte de la identidad de los habitantes del Médano de Oro es la tradicional capilla de Nuestra Señora de la Fuente, que por más de 60 años ha sabido formar parte de los momentos más importantes de los medaneros.
Fue creada con el esfuerzo de los vecinos después del terremoto de 1944, con el material con el que se construían las casillas de emergencia. Pero atrás quedó aquella capilla que nadie sabía cómo se mantenía en pie. Hoy los medaneros están de fiesta y estrenan una capilla nueva.
Para ellos, que vivieron los momentos más importantes en su fe allí, es imposible contener las lágrimas al cruzar la puerta y ver una capilla totalmente renovada, firme y dispuesta a seguir siendo el refugio para miles de fieles que desde la mañana muy temprano se toman unos minutos para adorar al Santísimo Sacramento en lo alto del altar, llevar sus pedidos y mantener un encuentro íntimo en un diálogo profundo con Dios.
“Todavía no hemos tomado dimensión de lo que es tener una capilla nueva, la gente se asombra y no puede contener la emoción al verla así. Para nosotros es un verdadero milagro, sólo con ayuda de Dios y de nuestra Madre era posible lograr lo que hemos logrado en el tiempo y con los pocos recursos que teníamos” relató Dario Lobo, miembro de la comunidad de Nuestra Señora de la Fuente y de una familia tradicional de dicha localidad.
“La capilla representa algo muy importante. Es algo muy nuestro, representa mucho para todas las familias de aquí”, agregó.
Según cuentan los habitantes de la zona, desde que Nuestra Señora de la Fuente llegó a Médano de Oro, la actividad de la chacra mejoró, la cosecha dio mejores frutos y por consiguiente más ganancias. Es por eso que las personas del lugar agradecen a la Virgen cuya imagen en el lugar fue entronizada en 1952 por el entonces monseñor Audino Rodríguez y Olmos.

La imagen, que todavía hoy se conserva en un portarretrato dentro de la capilla, arribó a la provincia en octubre del '52 y desde esa época ocupa un lugar privilegiado dentro de la comunidad. Según relata la historia, la devoción a Nuestra Señora de la Fuente nació cuando una mujer llamada Rosita Moratal recibió de manos de unos familiares que residían en Valencia, una postal de esta Virgen, la cual todavía hoy está en manos de la comunidad en la tradicional capilla construida en su honor.