En una reunión extraordinaria y urgente, el martes 3 de
enero, los 5 miembros del Concejo Deliberante de Iglesia votaron por unanimidad
la quita de "superpoderes” al Intendente en el manejo de fondos. Esto significa
que los 3 concejales del FpV (alianza de Marinero), Gustavo Deguer, Hugo
Aguirre y José Godoy, votaron a favor de
este cambio en el sistema, junto a un concejal del PRO, Wilson Díaz, y a Carlos
Ibazeta que es basualdista (Alianza Compromiso con San Juan).
"Se logró gracias a un trabajo arduo, una lucha de todo el
año. Esta preocupación la he demostrado con realidades a los colegas por eso
logramos revertir esto por unanimidad”, contó Carlos Ibazeta, el concejal iglesiano
que pateó el esquema con el que venían trabajando los intendentes en Iglesia,
primero Mauro Marinero y ahora su hermano Marcelo.
No se trata de un departamento cualquiera. Iglesia viene
sumando críticas desde hace años por el uso de las regalías mineras, es el departamento
que más regalías recibe ya que allí se encuentra la mina de oro Veladero, la más
grande de San Juan.
Parece que la gota que colmó el vaso fue la Fiesta de la Semilla
y la Manzana, que comienza hoy en el departamento, ya que "no había fondos
disponibles para hacerla”. Por eso la reunión del Consejo Deliberante fue "extraordinaria
y urgente”.
El intendente, Marcelo Marinero, que ya veía venir la
movida, amenazó con dejar sin "becas” que son contratos de trabajo, a unos 800
iglesianos que cobran entre $1.000 y $5.000. Aunque después en una radio local
aseguró que los que dependen de ese ingreso para mantener a una familia lo
seguirían cobrando.
Ibazeta dijo que esos con "contratos basura”, y que sólo "unos
pocos cobran $5.000, los familiares y amigos cercanos del Intendente”, pero la mayoría
cobra $1.000. "Si sumamos 800 contratos por $1.000 hablamos de menos de 1 millón de pesos y sólo
por regalías ingresan por bimestre unos $16 millones, creo que el dinero alcanza
y sobra”, aseguró.
Desde la gestión anterior, los Marinero tienen permitido, gracias a los cambios introducidos en la ley provincial, usar el 30 % de lo que ingresa por regalías en
acción social. Así empezaron a pagar esos contratos a la gente que no tenía
trabajo.
"Van a empezar a salir
trapitos sucios en Iglesia. El Concejo Deliberante debe exigir que todo gasto y
facturación sea controlado y voy a encargarme de hacerlo cumplir porque si no
estamos hablamos de falta de deberes de un funcionario público”, dijo Ibazeta.
Según las cifras del concejal, este año Iglesia recibirá
unos 250 millones de pesos por todo concepto: 81 millones por coparticipación,
83 millones por regalías mineras, 40 millones por el Fondo de Desarrollo de Comunidades,
más los fondos de la soja y otros. El total, es casi la misma cifra que
recibirá de coparticipación Rawson, que tiene más de 110.000 habitantes, contra
2.400 que tiene Iglesia.
"Estos superpoderes para
el uso de fondos que tenían era injusto y perjudicial para todo los iglesianos
que no sabían que hacían con la plata. Ahora vamos por un control estricto de los
fondos. El Ejecutivo ya no tiene esos beneficios especiales que tenía por
ordenanza, aprobada por el anterior Concejo deliberante y que a este Concejo coartó la posibilidad de realizar el control que tenemos que hacer. Antes el
Intendente podía hacer a gusto y consideración lo que quería con las partidas,
sacaba de un lado, ponía en otro. El sistema de compras y adjudicaciones de
obras también estaba a libre disponibilidad del Ejecutivo. Todos esos beneficios
los cortamos y ahora el Concejo deliberante tiene plena intervención en esos ámbitos
y vamos a hacer un control estricto, vamos a poder realizar el trabajo que nos
corresponde por ley. Yo estoy dispuesto a hacerlo”, aseguró Ibazeta.