Denunciado el hecho en medios y ante la división de Medio Ambiente de la municipalidad, fuentes oficiales hicieron saber que lo que provocaba el olor era el trabajo en una finca de la zona, donde se estaba echando guano a la tierra.
El guano es un fertilizante de origen natural, producto de las heces de algunos animales.
Así que, vecinos, sólo hay que aguantar el mal olor que, aunque es molesto, no pondrá en peligro la vida de nadie.