Una fiesta para los ojos ofrecen las estanterías del local Vinos y Artes, ubicado por avenida Libertador frente a la Casa de Sarmiento. Casi todas las etiquetas de vinos sanjuaninos están ahí, sin competencia de vinos de otras latitudes, a la mano de los turistas que obligatoriamente pasan por el local de Daniel Tortosa.
"Acá sólo vendemos vinos de San Juan, para que el turista lleve vino sanjuanino, la mayoría de los clientes son turistas que pasan por la Casa de Sarmiento”, dijo el propietario.
Los visitantes piden vinos artesanales o "pateros” y mistelas, los clásicos vinos caseros de la provincia, y en este segmento los que se venden como pan caliente son los vinos de Miguel Espín, ganador de varias medallas de oro en la cata de vinos artesanales. "Mucha gente que llevó esos vinos después me escribe para pedir que les envíe más”, dijo Tortosa.
Pero también los de alta y media gama se venden mucho. "Cuando hay seminarios o encuentros de profesionales, ese segmento suele llevar muchos vinos de los rangos de mayor precio”, aseguró.
Tortosa es autodidacta en el tema vinos, pero conoce el mercado al dedillo, las bodegas y qué elabora cada una. Recomienda los vinos, cuando le consultan, en base a las preferencias de los turistas.
La tendencia sigue siendo que los compradores más jóvenes piden vinos más frescos y frutados; y la gente mayor o acostumbrada a beber vino, siempre busca algo con paso por madera. "En el último año, los jóvenes están pidiendo los vinos de cosecha tardía, más dulzones, y también los espumantes dulces. La gente mayor opta por un blend con paso por barrica”, dijo.
El local también ofrece dulces y conservas y trabajos en madera, entre otras artesanías.
Una de las claves del éxito del local se debe a que los precios son muy accesibles, "acá no hay nada inflado porque la meta es vender y que el turista se vaya contento”, aseguró.