El gobierno de Milei estableció que las exportaciones vitivinícolas paguen Derechos de Exportación, comúnmente llamados retenciones, del 8%; lo que desató la queja y preocupación del sector por la pérdida de competitividad.
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SUSCRIBITEEl gobierno de Milei estableció que las exportaciones vitivinícolas paguen Derechos de Exportación, comúnmente llamados retenciones, del 8%; lo que desató la queja y preocupación del sector por la pérdida de competitividad.
El ministro de Producción, Gustavo Fernández, y su par mendocino, Rodolfo Vargas Arizu; se unieron en una estrategia común para pelear la baja del impuesto, y hoy a las 16 plantearán los argumentos de la región para solicitar la baja a cero de las retenciones al secretario de Bioeconomía, Fernando Vilella que los recibe en Buenos Aires. Tambien será de la partida la Corporación Vitivinícola Argentina, quien estará representada por su presidente Mario González y otros representantes del sector bodeguero y mostero.
El sector vitivinícola insistió que el costo fiscal de la medida es de alrededor de 60 o 70 millones de dólares y que es cifra a la Nación no le mueve la aguja, pero para los exportadores es muy importante y les hace mella en la competitividad. Dicen que a diferencia de la soja o los granos, que no tiene valor agregado, el vino tiene el 60% de su valor en insumos tales como botella, etiquetas y corchos. Y que la retención se aplica sobre todos ellos. Además, muchos de esos insumos son importados y ya pagan el impuesto PAIS que subió más del doble, del 7,5% al 17,5%.
Lo deseable sería que las retenciones bajen al cero por ciento, como tenían todos los productos vitivinícolas. Pero esa medida la fijó dos meses antes de la elección presidencial el entonces ministro de Economía y candidato, Sergio Massa. Antes de eso, la vitivinicultura pagaba derechos de exportación del 4,5%.
En realidad, lo que ha hecho el DNU de Milei es indicar que se quiere establecer una retención para el sector del 8%, lo que significa un aumento del 90% sobre la alícuota histórica del 4,5%.
Pero además la aplicación de la retención de Milei aún no está vigente, porque al ser una disposición tributaria no tendrá vigencia hasta tanto el Congreso refrende o no el DNU.
La delegación cuyana además viaja al encuentro sabiendo que las autoridades nacionales están mirando que en el corto tiempo en que las retenciones estuvieron en cero tampoco hubo impacto, porque las exportaciones no aumentaron como se preveía.
Por lo tanto, hay un final abierto respecto a las gestiones que puedan llevar adelante en la Nación las provincias vitivinícolas. Algunos lo ven difícil que puedan retrotraerse a cero como ocurre con otras economías regionales. Sin embargo, van a tratar de persuadir a las autoridades nacionales.
