Entre la expectativa y la cautela, el cierre de los comicios encontró al peronismo bonaerense midiendo cada gesto. En Fuerza Patria predominan la moderación y un optimismo contenido: están convencidos de que la provincia de Buenos Aires volverá a teñirse de azul, aunque esta vez por un margen más ajustado. La gobernación de Axel Kicillof siguió de cerca las encuestas de las últimas semanas, que anticipaban una contienda más pareja, en un escenario altamente polarizado donde el voto antiperonista y el respaldo a Javier Milei jugarán un rol determinante.
La mirada está puesta no solo en el resultado bonaerense, sino en el mapa nacional. El objetivo del peronismo es acumular victorias en distintas provincias y proyectar una foto de fortaleza y unidad. En el comando central montado frente al Hotel Grand Brizzo, en La Plata, se espera que Axel Kicillof encabece el mensaje junto a Máximo Kirchner, Sergio Massa y Jorge Taiana, cuando los resultados oficiales comiencen a delinear el rumbo de la elección.
Antes de ese momento, habrá tres apariciones escalonadas con representantes de los distintos sectores internos. Facundo Tignanelli, Cristina Álvarez Rodríguez y Alexis Guerrera, en un gesto que busca exhibir cohesión entre camporistas, kicillofistas y massistas.
Mientras tanto, el cristinismo prepara un símbolo de peso: un gran telón con el rostro de Cristina Fernández de Kirchner que se desplegará desde el Teatro Argentino, a metros del escenario principal sobre la avenida 51. En La Plata confían en retener el apoyo mayoritario, aunque reconocen que los números no serían tan contundentes como en la elección de septiembre, cuando Fuerza Patria había sacado 13 puntos de ventaja a La Libertad Avanza.
A nivel nacional, descuentan triunfos en Tucumán, La Rioja y Catamarca, asumen derrotas en Mendoza, Córdoba y Entre Ríos, y mantienen la expectativa por posibles sorpresas en Santa Fe y el sur del país. En el comando peronista repiten una consigna que sintetiza la noche: “Lo importante es ganar”.