Lo que comenzó como un evento deportivo terminó convirtiéndose en una escena digna de una película romántica. En la tercera edición de Párense de Manos, el show de boxeo amateur que mezcla espectáculo, famosos y adrenalina, Agustín Monzón se robó todas las miradas no solo por su desempeño arriba del ring, sino por lo que hizo segundos después.
Luego de imponerse por puntos en un duelo cargado de historia frente a Franco Bonavena, el nieto del legendario Carlos Monzón pidió el micrófono y cambió los guantes por palabras que hicieron vibrar al estadio de Huracán. Frente a miles de personas, llamó a Julieta Rossi, la joven bailarina que lo acompañó durante toda su preparación, y le declaró su amor sin vueltas. El abrazo y el beso sellaron un momento que rápidamente se viralizó en redes.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/tiempodesanjuan/status/2003236680518762742?s=20&partner=&hide_thread=false
Aunque hasta ahora evitaban ponerle nombre a la relación, las pistas estaban a la vista. Videos compartidos, apariciones públicas y gestos de complicidad alimentaron las versiones que circulaban en TikTok e Instagram. La última señal había sido su paso por los Premios Ídolo 2025, donde ambos protagonizaron un clip que dio que hablar. El sábado, finalmente, llegó la confirmación oficial.
La historia llamó aún más la atención por el pasado de Julieta Rossi. A sus 23 años, la bailarina decidió volver a abrirle la puerta al amor luego de atravesar uno de los episodios más trágicos y conmocionantes del país: la muerte de Fernando Báez Sosa, su exnovio, asesinado en enero de 2020. Desde entonces, Rossi mantuvo un perfil reservado, acompañando a la familia Báez Sosa en los reclamos de justicia y eligiendo el silencio mediático, incluso cuando el caso llegó a Netflix.
Hoy, lejos de los flashes forzados, Julieta vuelve a mostrarse sonriente, esta vez de la mano de Agustín Monzón. Un romance que nació entre entrenamientos, redes sociales y miradas cómplices, y que tuvo su debut oficial en el lugar menos pensado: un ring de boxeo, con el corazón como verdadero protagonista.