La nueva vida de Mónica Martín: un reconfortarte equilibro entre el periodismo y el Tai Chi Chuan
Lleva más de 25 años ligada a la prensa escrita, pero un ‘click’ en un momento especial de su vida la llevó a descubrir la cara terapéutica de un arte marcial milenario. Hoy alterna entre su trabajo y un espiritual cable a tierra que le permitió redescubrirse a sí misma.
Nunca es tarde cuando la dicha es buena y más aún cuando ese volantazo a la rutina redecora la vida con paisajes que más llenan el espíritu. Mónica Martín, reconocida periodista de la prensa escrita sanjuanina durante el último cuarto de siglo, se animó a dar ese giro en un momento especial de su vida y hoy se permite disfrutar sus días alterando volantas, títulos y bajadas con clases de Tai Chi Chuan a ambos lados del mostrador.
Su historia puede provocar germinaciones de nuevos vientos en otras personas y por eso se agradece de antemano la predisposición para compartir su ameno relato, que partió de una primera y apropiada aclaración: “No he cambiado una cosa por otra. No estoy dejando el periodismo por el Tai Chi Chuan, sí puede ser que esté mutando dentro del mismo periodismo. Con determinados cambios de hábitos, uno también escribe de otras cosas, las encara de otra manera”.
No descarto que el día de mañana deje de escribir en los medios, pero lo que no podría dejar de hacer nunca es de escribir. Yo antes de ser periodista, soy escritora
Diario de Cuyo fue su hábitat laboral durante la mayor parte de su vida profesional, pero desde hace un tiempo a esta parte deposita su experiencia en los portales “Infochicos” y “Gastronomía en San Juan”. Escribir siempre fue su gran pasión, pero ahora reparte esa dedicación con un arte milenario que día a día sigue sumando adeptos.
La génesis de la amalgama
Yendo al origen de este cruce de caminos, Mónica recordó: “Hace más de 15 años estaba conectada con el Centro Cuyano de Reiki, entonces empecé con el Shiatsu (una especie de digitopuntura). Fue mi primera experiencia con estas terapias alternativas. Ahí también descubrí el Chi Kung, es una disciplina china de más de 5.000 años, que es terapéutica. Son movimientos muy suavecitos que se usan para terapia. Lo practicaba porque me hacía muy bien, me hacía dormir y me permitía bajar tres cambios. Era para mí lo que otras personas encuentran en el yoga”.
Hoy existen tres centros: Camping de Luz y Fuerza, Unión Vecinal del Barrio del Carmen y en Estudio Pilates.
“Y hará unos tres años atrás, por un problema de salud que tuve, no dormía, tenía un montón de inconvenientes, seguí en la búsqueda de tratamientos que trasciendan a los médicos y que te hagan bien. Un día pasaba por el Parque de Mayo y vi gente haciendo algo parecido al Chi Kung, pero no era no lo porque caminaban mucho. Esperé que terminaran y estaba ahí Oscar Camacho, que es mi actual profesor, y me explicó que era Taichi Chuan. Hasta ese momento, para mí el Taichi Chuan era algo parecido al Karate, pero nada que ver”, prosiguió Martín.
Todos los días Mónica practica Tai Chi Chuan
El flechazo se cocinó a fuego máximo. Ahondando en los detalles, la comunicadora añadió: “Era toda gente grande, la mayoría lo practicaba por las mismas razones que yo: sentirse mejor ante una dolencia física o enfermedad que tenían. Ahí me enganché yo también. Lo que al principio fue una simple gimnasia me permitió dormir, no estaba tan loca, podía manejar la respiración en momento de ansiedad, de estrés. Empecé a ir todos los días, empezó a ser una prioridad y ahora el día que no puedo ir es como que me falta algo”.
En el Tai Chi vas pasando de niveles, como si fuera los cinturones en otras artes marciales
Y como una cosa lleva a la otra, Mónica fue buceando a placer en el Tai Chi Chuan hasta el punto tal de ver florecer de forma natural su veta de formadora.
“El año pasado me dieron la oportunidad de dar clases en el Sindicato de Luz y Fuerza (El Paraíso) porque la escuela a la que yo pertenezco, que se llama Escuela Houlong, tenía la idea de descentralizar la actividad porque estaban en un solo lugar. A eso hay que sumarle que en San Juan se sabe muy poco de Taichi e incluso muchos lo asocian con el budismo, con una cuestión religiosa y no tiene nada que ver”, comentó Martín, quien en junio próximo se recibirá de instructora de “Tai Chi y Chi Kung Terapéutico” gracias al cursado virtual que está realizando con un centro de Buenos Aires. Talleres terapéuticos de Taichi y Chi Kung, que daba la Universidad Nacional de Córdoba a través de Extensión Universitaria, completan su formación formal en la materia.
Los movimientos más lentos demandan una mayor concentración
La nueva Mónica
Dirigiendo la conversación a sus sensaciones como protagonista de esta nueva vida, la periodista espetó: “Soy la misma, pero he descubierto una parte de mí que no conocía, que está mucho más enfocada en el presente. No es que no me importe lo que pueda pasar, pero ya no estoy tan ansiosa por mañana, ni tampoco tan abrumada por lo que pasó ayer. Es un trabajo diario. Es levantarme y decir ‘ hoy estoy bien, mañana no existe y ayer tampoco”.
Los miércoles, a las 20, están en el Parque de Mayo (pegado al Monumento al Deporte)
“Me gusta potenciar el lado que descubrí de mí porque me hace sentir mejor físicamente, mejor con los demás y me levanto con un propósito claro. Soy periodista, pero veo cada vez menos noticieros. Y también he cambiado el tipo de lecturas. Lo mismo pasa con aquel que le apasiona la pintura y de repente le empieza a movilizar el arte, quiere saber más de movimientos artísticos, etc”, redondeó dentro de esta cono de intimidad.
Presentación del Tai Chi Chuan
Si bien el Tai Chi Chuan pertenece a la familia de las artes marciales, en San Juan su práctica se ciñe 100% a sus virtudes que benefician al cuerpo y al espíritu sin disputa mediante.
El Tai Chi Chuan está al alcance de cualquier persona
“Una disciplina aplicada a la salud. No enseñamos Taichi ni para competir ni con un propósito deportivo, que también existe”, explicó Martín antes de agregar que en estos tiempos la forma de visibilizar el Tai Chi es a través de exhibiciones en algunos torneos de Karate, Kung Fu y otras artes marciales.
Mucha gente no se arrima porque son católicos y tienen el prejuicio de que el Taichi Chuan tiene una connotación religiosa, pero no es así acá en occidente. Acá solo lo practicamos con fines terapéuticos
Con la visión periodística que la identifica, Mónica resaltó aspectos que hacen accesible esta disciplina a todas las personas que se interesen: “No hay edad para el Tai Chi, si es importante tener disciplina y constancia. Hace unos días se nos incorporó una mujer que tiene 86 años”.
La conexión entre el cuerpo y el espíritu se potencia con esta disciplina
“Si podés mover la cabeza, podés hacer Tai Chi. Se trabaja mucho con la respiración, con la concentración, con las visualizaciones. Se trabaja con las energías. Es un ejercicio muy lindo para personas que tienen dolencias que la limitan en muchas otras disciplinas. Aquí hay ejercicios muy suavecitos, muy lentos. Mientras más lento el movimiento, más trabaja tu cerebro y más lo capta. Justamente los otros días estaba leyendo que un neurólogo lo calificaba como uno de los mejores ejercicios para prevenir el Alzehimer”.