El bisturí por los pinceles: la sanjuanina que dejó el quirófano para sanar a través del arte
Tras años trabajando en el ámbito de la salud como licenciada en Instrumentación Quirúrgica, Carolina Porra decidió dar un giro radical a su vida. Apostó por su pasión de toda la vida: la pintura. Hoy dirige su propio taller en San Juan, donde combina arte y bienestar emocional acompañando a personas de todas las edades.
Carolina Porras siempre supo que el arte ocupaba un lugar especial en su vida. Aunque durante años transitó distintos caminos —dedicarse a su familia, ser mamá, trabajar en clínicas y hospitales—, ese amor por dibujar y pintar nunca dejó de acompañarla. “Hace más de 25 años que pinto. El arte siempre fue mi refugio, mi forma de atravesar momentos difíciles y también de ser feliz”, cuenta.
Con el paso del tiempo sintió que había llegado el momento de animarse a más. Con miedos, dudas y la incertidumbre de dejar atrás la estabilidad laboral, decidió apostar por su verdadera vocación. “Renuncié a lo seguro para buscar algo que realmente me hiciera feliz. No fue fácil. Incluso yo misma dudaba. Pero fui dando un paso a la vez”, recuerda. Con constancia y mucho amor por lo que hace, logró construir su propio camino y convertirse en una mujer independiente a través del arte.
taller carolina
Así nació su proyecto: un taller donde la pintura decorativa convive con la arteterapia. Allí llegan personas muy distintas entre sí. Hay niños, adultos mayores, personas con ansiedad, estrés o depresión, y también alumnos con autismo, síndrome de Down o TDA. La más pequeña tiene apenas 4 años y la mayor, 83. “El arte tiene algo muy especial: permite expresar lo que muchas veces no podemos decir con palabras. Cuando alguien empieza a pintar, algo comienza a abrirse y sanar”, explica.
El espacio que creó se transformó en mucho más que una clase de pintura. Es un lugar de encuentro, contención y vínculos. “Acá no hay prejuicios ni juicios. Es un espacio cálido donde se escucha, se abraza y se empatiza”, dice. A lo largo de los años ha visto transformaciones profundas en sus alumnos: personas que llegan angustiadas o atravesando momentos difíciles y que, con el tiempo, encuentran en el arte un refugio.
cuadro de carolina
San Juan también ocupa un lugar central en su obra. Sus paisajes, su luz intensa, el viento zonda, los viñedos y la calidez de su gente aparecen una y otra vez en sus lienzos. Uno de sus cuadros más especiales nació a partir de una fotografía que tomó su esposo de la Plaza 25 de Mayo al atardecer. La imagen la conmovió tanto que decidió transformarla en una pintura de gran tamaño, casi como una puerta. La terminó en apenas tres días para presentarla en una exposición.
En la obra se ve la plaza con su fuente, las esquinas históricas y, al fondo, la Catedral, uno de los símbolos más queridos por los sanjuaninos. “En esa fuente jugaba cuando era niña y hoy lo hacen mis hijos. No quise pintar solo un paisaje urbano, sino también los recuerdos y el cariño que siento por ese lugar”, cuenta.
taller carolina porra dos
Hoy Carolina siente que encontró su lugar. Desde su taller, llamado Artístika Carolina, no solo enseña técnicas de pintura: también acompaña procesos personales. “Creo profundamente en el arte como motor de transformación. Mi deseo es seguir impulsando el arte en San Juan para que nuestra provincia brille también a través de sus artistas”, dice con convicción.
Su historia es la de alguien que se animó a escuchar esa voz interior que le pedía un cambio. Y que, pincel en mano, descubrió que a veces el arte no solo crea cuadros: también crea lazos, momentos y nuevas oportunidades de vida.
“Artístika Carolina” está ubicado sobre calle 9 de Julio 78 oeste, Capital, entre Mendoza y Entre Ríos. IG: @artistika.carolina. Contacto: 2645068959