Una historia con un final bastante distinto a los habituales. Al menos eso es lo que indica una versión. Ésta ubica al ex juez federal sanjuanino Luis Armando Balaguer en uno de los hoteles alquilados por la provincia de Córdoba para que la gente en situación de calle pueda estar resguardada para prevenir el avance del coronavirus en el país.
¿Cómo puede ser que un juez federal haya terminado sin techo? Larga es la historia de Balaguer, un hombre que supo ser tapa de diarios más por los hechos delictivos cometidos a lo largo de sus poco más de 60 años que por sus logros dentro del ámbito de la justicia. La versión indica que Balaguer continúa luciendo impecable, con buena ropa y un pañuelo que le rodea el cuello. La charla es su fuerte, sabe de todo un poco y fue esta capacidad de convencer la que lo llevó a ganarse la confianza de los propietarios de varios comercios a los que estafaba, delitos por los que fue juzgado en San Juan y aún no se terminan de resolver en Salta.
Balaguer empezó a trabajar dentro de la Justicia en la fiscalía de Jáchal, en 1989 fue nombrado juez federal de Bahía Blanca, cargo que ejerció hasta 1993 cuando fue destituido tras haber sido denunciado por coimas y otros delitos en 1992. Pero ahí no termina esta historia del ex magistrado. Apenas cuatro años después sacó autos sin pagar de una agencia de Buenos Aires, por lo que fue condenado a seis años de prisión por cohecho. Cumplida su condena se fue a vivir a Salta.
Pero allí continuó fuera del marco de la ley. En el 2010 fue condenado nuevamente a un año de prisión efectiva por comprar muebles con cheques truchos. En el 2015 fue localizado en San Juan, donde hurtó tres portarretraros valuados en $5.000 cada uno en aquel momento de un paquete comercio céntrico. Por el hurto estuvo preso desde noviembre a diciembre del 2015 cuando el juez Eduardo Agudo dio por extinguida la causa penal ya que el ex juez decidió devolver los portarretratos.
Después de este traspié en su San Juan natal, volvió a hacer las maletas y el destino elegido fue nuevamente Salta. Luego de tres años de tranquilidad, en el 2018 fue denunciado por otro hurto, en este caso en un local de electrodomésticos de Metán. Tras varios allanamientos, Balaguer cayó en la provincia norteña en julio del 2019. Allí debía afrontar un juicio sobre el que no se sabe qué pasó.
Ahora parece que Balaguer es refugiado en un hotel de Córdoba. Parece estar bien, nadie duda de sus formas educadas. Sabe mucho de política. No es un hombre común. Y lo hace notar. Siempre con el pañuelo al cuello.