Habitualmente las peluquerías no abrían sus puertas los días lunes porque era considerado el día de descanso, pero en el contexto actual y luego de haber atravesado un cese total de la actividad por más de 30 días, la regla se rompió para algunos salones estéticos que volvieron a abrir sus puertas. Otros en cambió permanecen cerrados por distintas complicaciones que trajo el escenario económico y la falta de ingreso por varios días.
En el microcentro no todas las peluquerías, barberías y salones estéticos pudieron abrir sus puertas. En las galerías que están adjuntas a la peatonal - donde habitualmente se puede ver varios de estos locales abiertos - este lunes permanecieron cerrados. Muchos aseguraron que no tienen la certeza de que puedan volver al normal funcionamiento porque tienen que afrontar el pago de boletas y el alquiler con el devenir de no haber generado dinero desde que empezó la cuarentena.

En otros casos - dependiendo las dimensiones del salón - es el número de clientes que ingresa por turnos. "Trabajamos con turnos, la persona que llega se limpia las suelas de las zapatillas con un trapo húmedo con lavandina y después los apartamos respetando las distancias. Cuando terminamos de cortar si limpian todos los elementos, se limpian los pisos y los lugares donde transitó gente y es ahí donde hacemos pasar a otro", sostuvo un estilista de la conocida peluquería Biondo que habló con este diario.

Las noticias anunciadas por el presidente fueron bien tomadas en líneas generales, pero algunos peluqueros sanjuaninos afirmaron que no saben como harán para medirle la fiebre a los clientes. "No se de donde voy a sacar un termómetro que me sirva para esto y que sea higiénico, yo hoy antes de abrir me fui a pagar la boleta de la luz que adeudaba dos meses y después de eso tengo que comprar todos los insumos para que no me clausuren, por eso, no es solo abrir la puerta, hay muchos gastos que hay que tener en cuenta", afirmó Ricardo que tiene su local en calle Ignacio de la Roza antes de Rioja.

En el local Licata de calle Mendoza también abrieron sus puertas, pero a diferencia de otros atenderán menos horas que el resto. "Nosotros solo vamos a trabajar con las clientas que tengan turno y vamos a trabajar hasta las 14 y si bien no vamos a poder hacer el dinero que haciamos antes, fue una felicidad tremenda poder abrir las puertas nuevamente", sostuvo Ethel Licata la dueña del local.