Sociedad

"Chinofobia”: las fake news y los rumores que arruinan a los supermercados chinos de San Juan

Desde las redes sociales inventaron rumores mal intencionados a varios supermercados chinos que trabajan en San Juan desde hace años. Falta de cuarentena, aparición de síntomas y un falso caos que plantea la necesidad de "erradicar la chinofobia", en palabras de Venerando.
martes, 31 de marzo de 2020 · 14:29

El daño que produce la desinformación en redes sociales y medios masivos ya quedó demostrado con el caso de la primera paciente confirmada con covid-19 en San Juan. La misma fue brutalmente agredida en redes sociales e incluso violentada en su propia vivienda cuando unos inadaptados fueron a tirarle piedras y amenazar con prenderle fuego la casa. Difícil de creer que incluso en pleno siglo XXI se busque linchar a una persona enferma, que además es una trabajadora de la salud que el día de mañana prestará servicio para la sociedad. Y tal vez lo haga pronto cuando cumpla todo el protocolo. 

Pero este no es el único ejemplo de odio y desprecio que se vive en estos días por falta de información y responsabilidad. En cuanto se decretó la cuarentena obligatoria varios sectores fueron estigmatizados por su procedencia de origen. Ejemplo de esto es un supermercado chino de Santa Lucía. Donde en este caso el enemigo que buscaron las noticias falsas era "perfecto". Las víctimas son de procedencia China y atienden un lugar concurrido. Bien es sabido que estas comunidades orientales están cada vez más insertas en el mercado de Argentina y San Juan no son la excepción. Según los datos de un informe realizado por la periodista Miriam Walter de este diario, en 2013 eran más de 30 locales distribuidos en todo San Juan y en total llevan más de 13 años instalados en la provincia. Hay muchisimos. En Capital está el mayor número. Pero en Rawson, Rivadavia, Santa Lucía, Chimbas, Caucete, Albardón, Angaco y Jáchal, hay uno o más de 4 locales de este tipo. 

Supermercado chino El Sol de Santa Lucía.

El ataque más reciente lo sufrió el Supermercado Sol ubicado en calle Libertador entre Grigolo y Balaguer en Santa Lucía. El mismo recibió la siguiente acusación:

"Si alguien compra en el supermercado del Sol que son de los chinos, ubicado sobre Avenida Libertador, entre calles Balaguer y Grigolo, que es la primera calle que entra al barrio Las Moreras...Les quiero informar que ha vuelto su propietario que se hace llamar Diego", comienza el show de la fake nwes. "Es procedente de China, el cual no está haciendo la cuarentena ni él ni su familia, por favor denunciar y difundir este mensaje ya que hay mucha gente que compra ahí. Gracias", finaliza.

Captura del mensaje que circuló en redes. Fuente Canal 13.

Es verídico que los empleados son chinos y que el propietario se llama Diego. También que el mismo se encuentra en su país de origen. Lo que es incorrecto es que Diego regresó a nuestro país. El comerciante todavía se encuentra en China desde el mes de enero. Y desde migraciones afirmaron que hasta la fecha nunca regresó.

Pero con esta noticia de origen falso o “fake news” el efecto fue aterrador para la economía de este supermercado. Desde el lugar afirmaron que han perdido una gran cantidad de clientes, e incluso tuvieron que colocar un cartel donde dan explicaciones sobre la falsa información que circula en Facebook. En el mismo cartel antes se escribían las ofertas del día, pero ahora hay un letrero gigante para defenderse de la desinformación y sus efectos devastadores.

En San Juan se producen todo el tiempo eventos de tales características. Sucedió lo mismo con los combustibles y el rumor de que no se va poder cargar nafta a quienes estén autorizados (falso), con el cobro de haberes y los bancos que van a cerrar (también falso), con los supermercados y desabastecimiento (igualmente irreal ), con los supuestos casos confirmados de covid-19 y las teorías paranoicas y muchos cuentos más. Los efectos son verdaderamente terribles. Muchas personas entran en pánico ante estos contenidos y toman decisiones apresuradas antes de chequear la información. Se empieza a viralizar el mensaje y se producen hechos que luego trascienden la pantalla, como el linchamiento a una médica que solo quiso volver a su país, o la crisis en los supermercados de procedencia china que funciona mucho antes de la  llegada del coronavirus. Por lo tanto, se advierte a los lectores tener a consideración casos simples como estos donde se puede apreciar el daño que producen las noticias falsas.

Este problema no solo se manifiesta en un típico barrio sanjuanino sino que también se da en varias situaciones, como lo ocurrido el pasado 10 de marzo cuando Adolfo Kim, una persona de origen oriental fue a Casa de Gobierno para denunciar a otro comerciante de origen chino, que acababa de llegar de su país con síntomas aparentes de Coronavirus. Sin embargo, en la repartición gubernamental no lo entendieron bien y lo terminaron aislando a él por error.

Los testigos de aquel día aseguraron que nadie quería acercarse al hombre, y por falta de comunicación terminaron llevándolo a la fuerza al hospital. Al final el resultado dio negativo, e incluso la ministra de Salud, Alejandra Venerando pidió ante los medios “erradicar la chinofobia”. Y agregó que "esto de pensar de porque alguien es de origen oriental puede tener coronavirus es erróneo", sostuvo la funcionaria por los rumores que llevaron al caos sin fundamento. 

Imagen del revuelo que se armó en Casa de Gobierno el pasado 10 de marzo.

¿Porqué hay tantos supermercados chinos en San Juan? 

Tomando como base la información elaborada por este medio en el informe que antes se hace mención, el sistema funciona de la siguiente manera: una fuente calificada que trata con ellos frecuentemente dijo que se manejan en grupos familiares y que en San Juan hay tres grandes núcleos. Según esta fuente, van llegando de a uno y al tiempo de consolidar el negocio, ofician de “padrinos” de un familiar, prestándole plata y asesorándolo hasta que consiga “los papeles” y adquiera experiencia en los negocios. Una vez asentado, el “ahijado” le devuelve el dinero al familiar y hace de padrino de un nuevo chino que llega a probar suerte a la Argentina. Así se arma una cadena de desembarcos que explica el rápido crecimiento de estos locales.
La primera parada es Buenos Aires, donde aprenden el castellano a la perfección, aunque lo aplican sólo lo necesario para entenderse con los clientes y es común escucharlos hablar en su idioma, indescifrable para los sanjuaninos. Todos los súper instalados en San Juan tienen nombres en español y los dueños optan por bautizarse con nombres como Diego o Antonio en lugar de utilizar sus verdaderas identidades. Esto corre a la par de en algunos casos, nacionalizarse como argentinos, según la fuente.

Postales que se ven en Buenos Aires y próximamente se replicarán en San Juan. 

Una cosa no quita la otra: vigilados para que no rompan las leyes laborales.

Desde el sector que agrupa a los comerciantes aseguran que estos lugares son investigados constantemente para que no incumplan normas de trabajo.  Se buscan indicios de explotación, incumplimiento de haberes y contratos en reglas con los empleados. También se investiga la cantidad de gente que tienen trabajando y si las jornadas como los domingos se pagan doble. En este sentido los supermercados chinos no son bien vistos por el común de los empleados y los sindicatos. 

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