Personaje

La increíble historia del médico jubilado que quiere ayudar a combatir la pandemia en San Juan

En 18 años recorrió la Argentina con el avión sanitario de la provincia, estando jubilado presentó una carta para prestar servicio contra el coronavirus. Una historia de vida que envuelve la Guerra del Golfo, Leopoldo Bravo, Alberto Fernández y Charly García en su etapa de "wisky y rivotril".
viernes, 27 de marzo de 2020 · 08:07

Edgardo Derman (67) se retiró como médico hospitalario hace dos años y pasó a ser el coordinador de urgencia del Rawson, colaborando en las tareas administrativas y la comunicación intrahospitalaria. Hace poco lo jubilaron debido al protocolo de coronavirus, en el cual los empleados de salud que alcancen o superen los 65 años tienen que pasar a retiro por ser considerados pacientes de alto riesgo. En su caso decidió presentar una carta y decir que quería colaborar a combatir la pandemia, y que de antemano se hacía responsable “de cualquier cosa que me pueda suceder, desobligando de toda responsabilidad al hospital y al Ministerio de Salud Pública de San Juan”, en palabras del mismo Derman.

Trabajó 18 años trasladando pacientes en el avión sanitario de la provincia. 

Es rosarino, pero hizo su vida en San Juan. Se casó dos veces y tuvo 2 hijos que se también trabajan en el sector sanitario. Es abuelo de Camila y Abby. Fue jefe de la sala de cirugía del Marcial Quiroga y vivió un tiempo en Medio Oriente donde pudo presenciar parte de la Guerra del Golfo en una residencia por trabajo. Por 18 años trabajó transportando pacientes críticos en el avión sanitario de San Juan recorriendo casi toda la Argentina. Entre la gran cantidad de personas que trasladó, el rosarino recuerda al conocido político y diplomático sanjuanino Leopoldo Bravo, y al gran Charly García en su momento más “destroy”, cuando literalmente demolía hoteles y se agarraba a las trompadas con la policía. Ahora, a los 67 años, volvió a prestar servicio en el Rawson para ayudar a combatir el covid-19.

“Yo me jubile hace 2 años con toda una carrera como médico hospitalario y después me quede como coordinador de urgencia. Pero hace poco tuve que irme a mi casa porque la gente mayor de 65 quedaba afuera ante la situación actual” comenzó relatando Edgardo, y agregó que “yo le pedí a la gente del hospital que me autorizaran a seguir laburando haciéndome responsable de todo lo que me pudiera pasar”.

En cuanto a los motivos, el médico dijo que “esto lo hago porque no sabemos a qué nos estamos enfrentando y en situaciones como esta hacen falta todos los recursos, yo les pedí que me dejaran trabajar gratis porque con la plata de la jubilación me manejo, pero este es mi caso que ya hice toda una carrera, el resto de los profesionales tienen que ser muy bien remunerados”, afirmó en dialogo con este medio.

En cuanto a su historia personal, hay varios sucesos que llaman la atención por los personajes que aparecen y el contexto donde se llevaron a cabo. “Como en el 88 cuando nos fuimos con mi familia a vivir a Medio Oriente durante la época de Alfonsín, y para qué, nos fuimos de Guatemala a guatepeor, porque nos agarró la Guerra del Golfo y me tuve que quedar dos meses allá”, sostuvo sobre el evento bélico en el que Estados Unidos se enfrentó a la República de Irak por la disputa del petróleo. De un lado George Bush y del otro Saddan Hussein, en el medio 34 países, la ONU, la invasión de Kuwait en 1991, la “Tormenta del Desierto” y los bombardeos y cruce de misiles entre el mar Rojo, el Pérsico y la tensión mundial constante.

“Por razones obvias volvimos, primero llegó mi hijo con mi esposa y luego yo que empecé a trabajar en el Marcial Quiroga como cirujano, y después rendí como jefe de clínica”, contó sobre una carrera que después lo llevó a ser uno de los médicos que viajó por todo el país en el avión sanitario de la provincia con pacientes críticos de toda clase. Entre ellos Leopoldo Bravo y Charly García en su momento más destructivo por su enfermedad de adicción a las drogas.

El día que Charly García se subió al avión sanitario

“En una oportunidad lo lleve a Chayly García que había roto un hotel, la cosa es que lo metieron en cana y lo pasaron a una clínica de terapia intensiva de Mendoza, nosotros tuvimos que ir hasta allá y llevarlo al Argerich”, comenzó contando sobre aquel 9 de junio del 2008, cuando Charly armó una terrible bronca en el hotel Solaz de Mendoza. Peleó con 4 guaridas, tuvo problemas con la policía, destrozó el hotel y tiró una frase que lo resume todo: “Soy Charly García tráiganme whisky y rivotril”.

Lo concreto es que desde presidencia lo mandaron a buscar haciéndose cargo de todos los gastos. Fue el entonces jefe de gabinete y ahora presidente de la Nación, Alberto Fernández, quien hizo toda la gestión. Así fue que el entonces gobernador de San Juan, José Luis Gioja, autorizó a Derman con su equipo para que lo llevaran a Buenos Aires.

“Cuando lo vi a Charly le dije mirá macho ¿Vos querés volver a Buenos Aires? Bueno me tenes que hacer caso en todo lo que te diga, y él me miró y me dijo ´si sacame de acá, estoy cansado´ con su hijo que también nos acompañaba”, dijo Derman sobre aquel lamentable suceso en la vida de uno de los mejores compositores de Argentina.

Charly llegó estable a Buenos Aires con el circo mediático esperando registrar el episodio y Derman se trajo esta foto de recuerdo que por primera vez se está exhibiendo al público.

La foto la sacó el hijo de Charly  Migue García. 

En estos días, Edgardo volvió al ruedo de la Salud Pública y opinó que “nos estamos adelantando a un montón de cosas, y que por suerte la provincia por ahora no tiene casos, pero no se confundan, esto es un estado de guerra con un enemigo que es invisible y del cual todos estamos aprendiendo sobre la marcha”, finalizó.

 

 

 

Comentarios