Moshe Perstein (22) desde Israel y Julieta Peña (25) desde Holanda, hablaron con Tiempo de San Juan y contaron cómo están viviendo en estos países ante el coronavirus. Paranoia, falta de trabajo, poca gente en las calles, son algunas de las cosas que estos jóvenes están viviendo en medio de un contexto de emergencia sanitaria global.
Moshe Perstein, un joven de 22 años y violinista sanjuanino, que ahora se encuentra en Israel mostró como cambiaron los hábitos los ciudadanos de ese país, en tan solo 2 días por el problema del coronavirus. El pasado 10 de marzo todo era fiesta, reuniones con mucha gente, boliches y bares abiertos, hasta que la emergencia se propagó y el gobierno tomó las medidas.
Por las decisiones en su trabajo, él con 22 años quedó sin trabajo y ahora no sabe si le darán subsidios al estar desempleado. Pero esa no es la peor parte, está luchando una grave enfermedad, el cáncer. Hace poco fue operado del colon porque le encontraron tumores. Él se está haciendo tratar y ahora necesita volverse a controlar, pero no puede porque han cerrado las clínicas. “Todo se hace a través del celular y si es emergencia van a vernos a casa”, explicó.
Mirá en formato video lo que vivió en los últimos días:
“Hoy (lunes 16 de marzo) los buses no permitían más de 10 personas en el interior. Ahora los conductores del bus no te dejan entrar aunque no esté lleno. Ahora me quería tomar uno que iban 6 personas y no me dejaron entrar. Tuve que esperar el otro”, dijo Perstein en dialogo con Tiempo de San Juan.
Preocupado por la situación que está viviendo y también enojado por las malas decisiones del gobierno de Israel por la propagación que fue en tan poco tiempo, terminó diciendo: “Que Hashem nos bendiga”.
Julieta Peña contadora, desde la localidad de Utrecht, Holanda, explicó que también las medidas -como en la Argentina- se tomaron este domingo. Pero fueron más estrictos, desde el 15 de marzo hasta el 6 de abril está todo cerrado menos los supermercados. “Los trabajos administrativos los mandaron a trabajar por dos semanas desde casa. Y los trabajos físicos suspendieron la actividad e indemnizados con concepto de vacaciones”.
Las calles de Países Bajos
Con respecto al transporte público sigue funcionando pero ha disminuido la frecuencia.
El transporte público en Holanda
Julieta además explicó cómo el gobierno va a pararse frente a esta enfermedad: “Los rumores según estudios estadísticos, es que realmente en estos países nórdicos todos nos vamos a contagiar pero lo que están tratando de prevenir que no sean todos al mismo tiempo sino por tandas”
Desde la ciudad de Copenhague, Dinamarca, Virginia Perea también comentó su situación y a pesar de que en su país hay dos muertos por el virus y casi 900 casos confirmados la “gente está tranquila”.
Con respecto al cuidado y como la salud interviene en estos casos, dijo: “Acá no te atienden ni aunque presentes síntomas. Tenés que estar muy, muy enfermo para que vengan a buscarte e internarte”.
Una sanjuanina en Madrid:
Anabella y su novio viven en Madrid, donde desde el sábado viven en estado de alarma: prohíben cualquier salida a la calle salvo excepciones como ir a la farmacia, al supermercado o a trabajar. Ella es psicóloga y él matemático.
Cuentan que las calles están completamente vacías y que la policía pasa controlando que no haya gente paseando. Los parques, los negocios, los bares, los restaurantes y todo salvo supermercado y farmacias, está cerrado.
“La mayoría de las empresas que pueden se han organizado para que sus trabajadores puedan hacer teletrabajo y no salir de casa. Bueno, y lo de suspender las clases fue lo primero, que se hizo el miércoles pasado”, indicó Anabella.
Además, agregó: “Todo el mundo se queda en su casa. Ni juntadas con amigos, ni con familia nada. El súper está bastante colapsado aunque tratan de controlar el aforo de gente. Al final es la única "excusa" para poder salir de casa. De todos modos, la mayoría de la gente anda con barbijo, con guantes, y la gente se aleja de otras personas cuando van caminando por la misma vereda o en el súper. La verdad que es bastante angustiante la situación”.
“Todos los días a las 8 de la noche la gente se asoma desde los balcones a aplaudir a los profesionales sanitarios y la gente que sigue trabajando para garantizar servicios a la comunidad. Es un momento súper emocionante porque te encontrás con un montón de gente, que estamos todos en la misma, encerrados y tratando de que con esta simple acción se pare esta situación tan desconcertante y angustiosa”, sostuvo.
Por último, indicó: “Hace una semana todos nos reíamos y nos parecía exagerado, como q esto estaba muy lejos, que no iba a llegar, que se iba a controlar. Solo pasaron 7 días y la situación se descontroló completamente. España tiene uno de los mejores sistemas de salud pública y gratuita del mundo y está muy próximo al colapso. Estas medidas se deberían haber tomado antes sin duda, como están haciendo en Argentina”.