dura historia

El drama de una familia sanjuanina que vive en la calle y duerme en la plaza

El matrimonio que asegura que no encontró más remedio que pernoctar en la intemperie confiesa que le es imposible afrontar los gastos de un alquiler.
miércoles, 19 de febrero de 2020 · 15:32

Una familia sanjuanina que fue desalojada de la vivienda que habitaba y que tras ello quedó en la calle asegura no haber encontrado otra opción más que vivir en una plaza de la Villa Aberastain de Pocito, departamento en el que viven hace más de cinco años y donde hasta hace unos meses ni se imaginaban el drama que atravesarían. 

Según cuenta Mauricio Vallecillo, el padre de familia que se gana la vida como vendedor ambulante, a fines de enero de este año debieron abandonar la casa del barrio Bella Vista que alquilaban porque la propietaria decidió no renovarles el contrato. Al ser tan repentino, explica que no contaba con todo el dinero para afrontar el gasto de un nuevo alquiler con todo lo que representan el mes de depósito, las garantías y demás requisitos.

Fue por eso que confiesa que no hallaron otra solución que dividir a su familia por lo que al matrimonio con el más pequeño, un bebé de meses, les tocó la peor parte: vivir en la intemperie. "Mis tres nenas que son más grandes están quedadas en la casa de unos amigos, pero mi esposa y yo, con el más chiquito, deambulamos en la plaza y sus alrededores", detalla el hombre que pide que alguien "les de una mano".

Mauricio Vallecillo y su bebé pasando el rato en la plaza, la que se transformó su casa a la fuerza

Si bien relata que fue hasta el municipio y le ofrecieron 10 mil pesos -a modo de subsidio- para que encuentre un lugar para alquilar, asevera que no le alcanza y por eso no aceptó. "Hoy un alquiler está en 7 mil y con ese dinero sólo cubro el pago del mes y con el resto, ¿cómo hago?", manifestó con preocupación. 

Con un pequeño salón que le prestaron por un tiempo para guardar sus muebles y demás pertenencias, situado frente a la plaza de la villa cabecera, indica que ahí tiene la heladera donde guarda los alimentos que comen todos los días pero como  el espacio es acotado -recalca- no pueden dormir allí. "La situación es humillante, estoy desesperado. Me da vergüenza decirlo pero pasamos dos semanas con mi mujer sin bañarnos hasta que descubrimos que en la terminal hay duchas", confesó. 

"Nos hemos mojado con la lluvia y tuvimos que refugiarnos donde pudimos. Hemos pasado por muchas cosas viviendo en la calle hace casi 20 días. Yo trabajo igual y estoy haciendo hasta lo imposible para salir adelante, pero la situación es muy difícil. Necesito que alguien me ayude por favor", imploró el hombre ya con la voz quebrada. 

"No pido que me regalen una casa, eso no sería justo, sólo que me den la oportunidad de tener un lugar que pueda pagar para vivir dignamente junto a toda mi familia", cerró con la esperanza de que algún alma solidaria le brinde apoyo. 

 

Comentarios