Gonzalo Ávila es sanjuanino, tiene 22 años y se enteró esta semana que su número de documento de identidad no es único, que tiene un duplicado. Hay varios casos en Argentina de documentos mellizos, es decir, de documentos totalmente válidos de dos personas distintas que tienen exactamente el mismo número.
Gonzalo se enteró que su documento no era único al ir al banco a hacerse una cuenta. En ese momento, la persona que lo atendía le pidió su número de documento y al constatar los datos en el sistema, le dijo que había otra persona con su mismo DNI. “Me dijo que hay veces que puede pasar, que para él era re normal, pero para mí, obviamente no. A él le había pasado varias veces, por lo que me dijo que la alternativa para diferenciar a las personas es usando el CUIL o CUIT”, contó Gonzalo a Tiempo de San Juan.
“Después quise hacerme una cuenta on-line en la AFIP, pero me daba error. No sabía si lo habían programado mal o qué, decía que los datos míos diferían de los datos que ellos tenían en su base de datos, seguramente otra persona con mi mismo DNI ya se había hecho el Monotributo con el sistema on-line”.
Por último, el joven contó: “Me enteré que allá por 2007 o 2008 era algo nuevo, pero hoy en día los entes que trabajan con números de documento ya lo tienen asumido. Antes lo que se hacía era que la gente denunciaba en el registro de personas, pero nadie sabía bien por qué pasaba esto. Según dicen es porque cuando se liberan números nuevos para generar DNI nuevos a personas que se anotan como recién nacidos, se van ocupando en los distintos registros del país y puede que no se notifique que algunos números ya están ocupados en otro lugar. Como que antes había un retraso entre la comunicación de los distintos registros civiles”.
Cuando Gonzalo chequeó la página web para conocer quién compartía su número de DNI, se enteró que es un joven de su misma edad que vive en Capital Federal.
Así contó Gonzalo lo que le sucedió en sus historias de Instagram:
Historia de los documentos de identidad en Argentina
En 1905 nació la Libreta de Enrolamiento en Argentina con la particularidad de que solamente era para hombres, las mujeres aún no tenían este derecho (tampoco el del voto).
En 1947, conjuntamente con el voto de la mujer, apareció la Libreta Cívica. Hasta ese momento, existían dos documentos distintos con distinto número, pero en 1968 se crea el Documento Nacional de Identidad (DNI) para unificar los anteriores, con el riesgo de duplicar números, es decir, podía llegar a haber una Libreta de Enrolamiento y una Libreta Cívica con el mismo número y por lo tanto al pasar a DNI coincidían también.
Para solucionar este problema, los DNI empezaron a imprimirse con una letra M delante del número en los casos de personas de sexo masculino y con la letra F en el caso de los femeninos.
El caso más común hoy en día tiene que ver con la posibilidad de un error humano, es decir, un error de la persona que anotó el DNI en el registro civil. Otro caso posible, que ya pasaría a ser ilegal, es que suceda una duplicación deliberada de terceros con la intención de cometer algún hecho ilícito, como por ejemplo solicitar préstamos o realizar fraude electoral.