Día del libro

Qué se lee en San Juan y la pregunta del millón: ¿los jóvenes son “alérgicos” a los libros?

El 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro y, en los tiempos en los que la pantalla gana terreno en casi todo, salimos a preguntar cómo le va a esos queridos mundos de papel en la provincia. De yapa, recomendaciones para todos.
martes, 23 de abril de 2019 · 20:12

Por Carolina Putelli

El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro, en conmemoración del fallecimiento de Cervantes y Shakespeare. La fecha llega en un momento para nada positivo para la industria del libro en el país, ya que la baja de la compra de libros fue del 50% desde el 2015 y en lo que va del 2019, según una encuesta nacional, casi el 40% de los consultados no dedicó tiempo a la lectura.

Hasta ahí los datos duros de esta nota, que tiene poco de estadística y mucho de las buenas noticias que pudo rescatar una de las libreras más conocidas de la provincia: Miriam de Piedra Libre. Según la vendedora, después de dos años de baja constante, el 2019, aunque difícil en números, tuvo un cambio de actitud en los lectores sanjuaninos. Por más que no sean muchos más los que compran, los que se acercan a los estantes lo hacen buscando en las páginas un escape o  un mensaje que mejore su día a día.

Sin dudas, los que más movieron la aguja en cuanto a calidad y cantidad de libros que compran son los más pequeños. Sí, esa generación “nativa digital” es la que se vuelca al papel y la literatura, contrario al prejuicio que circula en las calles. En cambio, son los grandes los que siguen fallando a la hora de leer. “Tienen que repensar la forma en la que leen”, asegura Miriam, “tomarse el tiempo y el ritual de la lectura, para que los más chicos los vean como ejemplo”. En resumen, menos quejarse de la nueva generación, más sentarse con el libro abierto.

Entonces, si los papás leen menos, ¿cómo es que la juventud sanjuanina mueve el motor de la venta de libros?

Para los peques, los libros actualmente están mejor adaptados. Incluso, se los puede comprar con un juguete, como los títeres de dedo que crea una artista sanjuanina. 

La respuesta parece estar en un cambio en la forma en la que conocen la lectura en las escuelas. “Ahora los docentes plantean un universo de libros que recomiendan a los chicos. A principio de año se acercan a la librería, eligen 20 o hasta 30 títulos posibles que los alumnos pueden comprar para leer durante el año. Después vienen esos niños con sus papás y eligen que libro llevar y durante la época de clases lo van intercambiando con sus compañeros”, detalló la mujer. Esto les da a los peques una interacción diferente con los textos, convirtiéndolos en su elección y luego en una experiencia compartida con sus pares.

Los libros, además, son textos creados especialmente para cada edad, con temáticas adaptadas a ellos y a veces hasta por “temporadas”. En 2019, por ejemplo, una editorial sacó una serie completa de libros destinados a niños desde los seis años (escritos con mayúscula para que les sea fácil leerlos), con la luna como eje temático para recordar el aniversario de la llegada del hombre al satélite. En este sector hay un autor sanjuanino que está rompiendo todos los moldes. Se trata de Alberto Pez, quien durante las primeras semanas del año se convirtió en un récord de lecturas y agotó la primera edición de El Mimosaurio, un cuento que vendió más de 3000 copias en todo el país y obligó a la editorial a volver a sacar otra tirada de su libro.

El irremplazable papel

Tras tocar los primeros libros, los chicos parecen no poder desengancharse más. O al menos, esa es la sensación que le queda a Miriam cada vez que un lector joven va a buscar a su local una edición de un libro que ya leyó.

“Los chicos hacen eso, a veces leen en digital un libro y después vienen a buscar el siguiente o el mismo en físico”, dice, claramente orgullosa de esta nueva generación. Los millenials y centenialls  pueden tener la mayor resistencia al brillo de teléfonos y e-readers, pero no son inmunes al adictivo olor de libro nuevo.

Las sagas son las eternas ganadoras, pero no hay un tipo de libro en particular que busquen los más jóvenes. Los lectores de entre 12  y 22 años son, además de prolíferos, muy distintos en sus gustos.

Una radiografía de los lectores sanjuaninos

Si bien cada lector es un mundo, cada generación tiene un sector preferido en los estantes de las librerías. Incluso, hay diferencias marcadas entre hombres y mujeres en lo que leen.

Una excepción son los gigantes del momento, como la saga Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, en la que se basa la serie Juego de Tronos, que compran representantes de todas las edades.  En esta selección también ingresan todos los “libros de las series o películas”: los productos que pantallas chicas y grandes posicionan en las librerías.

Los hombres sanjuaninos tienen debilidad por las historias de detectives o suspenso, como son Sabotaje y Falcó, dos libros de Arturo Pérez – Reverte. Las mujeres, en cambio, han migrado de las novelas históricas románticas, que hasta hace un tiempo eran las reinas del sector a fantasías con sustentos filosóficos. En este sentido, el feminismo moderno toma una relevancia especial con autoras como Margaret Atwood, creadora de El cuento de la criada y Por último el corazón.

Hay otro sector que prefiere el análisis de la realidad más duro y decanta por libros de política. En este sector se da una perlita, ya que los dos temas más buscados de los sanjuaninos son la corrupción y la importancia histórica del periodismo. Hay lectores de cada lado de la grieta. Junto a estos, también están los libros sobre la actualidad como ¡Sálvese quien pueda!, que habla sobre “el futuro del trabajo en la era la automatización”.

Los adultos mayores, en cambio, prefieren la historia argentina y mundial antes que la ficción. Pero la modernidad también les llegó y son los libros que toman aristas inexploradas los que salen más. Un ejemplo de esto son los del argentino Daniel Balmaceda, que cuenta lo que pasó en la Argentina de principio de siglo pero tomando como eje qué se pusieron, qué comían y otros “detalles” que funcionan para relatar las historias detrás de nuestra Historia.

Pero no todo es división de edades en las librerías. También hay grupos muy específicos con literatura muy específica. Un ejemplo son los empresarios, emprendedores o personas que quieren mejorar su estilo de vida. Para ellos están los libros que antes eran catalogados como “autoayuda”, ahora definidos como de superación personal. Centrados en una figura inspiradora, con estilos más relajados, títulos como El club de las 5 de la mañana y Cómo hacer que te pasen cosas buenas, son los más vendidos en este nicho.

Un universo a la mano

A pesar de que los precios de los libros aumentan a la par de todo, se pueden conseguir ejemplares en precios accesibles en la provincia. Además de las librerías comerciales, en la provincia hay bibliotecas públicas en cada departamento. Y si el problema es que no sabés por dónde empezar, este test te puede ayudar, o esta lista de recomendados, o simplemente hablar con un librero o bibliotecario para que te guía.

Al fin y al cabo, lo importante es leer, porque como diría George Martin, “un lector vive mil vidas antes de morir. Aquel que nunca lee, sólo una”.

 

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